La Cineteca de la Universidad de Chile inició hoy una campaña para ubicar las 21 películas perdidas del cine chileno, entre ellas rodajes en nitrato de plata 1902 y películas que compitieron por la Palma de Oro en Cannes.
La iniciativa ocurre unos tres años después de que un cinéfilo devolviera a la universidad cientos de películas que pasaron a su poder en los años 80, para evitar que fueran destruidas por la dictadura (1973-1990).
La tarea de conservación abarca material en 8, 9,5, 16 y 35 milímeros, además de fotografías, afiches, guiones y documentos.
El proyecto es el segundo en su tipo en la historia del país. El anterior fue impulsado en 1954, pero sin éxito.
Entre los títulos que se pretende encontrar en colecciones privadas figuran el film en nitrato Ejercicio general de bombas (1902), el largometraje Uno de abajo" (1920) y Un grito en el mar (1924), de Pedro Sienna, considerada la mejor película de esos años.
Otra de las joyas fílmicas buscadas es El buscador de fortuna (1927) de Arcady Boytler, un cineasta ruso, pionero del cine sonoro en México y posterior colaborador de Serguei Eisenstein.
También interesa encontrar otros dos filmes de mayor resonancia internacional.
Uno es La caleta olvidada (1958) de Bruno Gebel, un drama neorrealista que compitió por la Palma de Oro en Cannes en 1959. La otra es Confesión al amanecer (1954), del francés Pierre Chenal.