Podría tratarse de una de las sociedades más explosivas del último tiempo. Quentin Tarantino, el cineasta más cinéfilo y pelusa del cine estadounidense, con la controvertida, exhibicionista y escandalosa cantante Lady Gaga.
Resulta que el cineasta prestó la camioneta llamada "Pussy wagon" (la que ocupaba Uma Thurman en Kill Bill), para un videoclip de la cantante, y el encuentro entre ambos fue provechoso, ya que terminaron discutiendo la posibilidad de hacer una película juntos.
Según informa Worstpreview, una fuente cercana a Tarantino dijo que el director es un "gran fan de (Lady) Gaga y admira su personalidad. El le ha mencionado un par de proyectos, uno de los cuales trata sobre una asesina".
La misma fuente añade que el cine podría ser una nueva empresa para la cantante, y ella está muy excitada con la idea.
Luego del éxito de Bastardos sin gloria, Tarantino está lleno de proyectos. Ha hablado de una precuela de Bastardos, un western, una comedia romántica y una tercera parte de Kill Bill. El papel que supuestamente el realizador le ofreció a la cantante podría ser alguno de ellos.
El director tiene experiencia en rescatar a antiguos y olvidados actores. Lo hizo con Lawrence Harvey en Perros de la calle, con Pam Grier y Robert Forster en Jackie Brown, y con el fallecido David Carradine en Kill Bill. Ahora, si se materializa la unión con la cantante, el director tendrá un nuevo desafío con una celebridad mundial.