"Estamos procesando la experiencia", dice Luis Ureta sobre el cierre de la trilogía con que la compañía La Puerta se enfrentó a reescribir tres clásicos del teatro nacional, La mantis religiosa (Plaga), Amo y señor (Páramo) y ahora Los invasores (reconvertida en Hombre acosado por demonios ante un espejo), obra final que se estrena hoy en el Teatro de la Universidad Católica.
"Es un momento paradigmático para nosotros. Han sido dos años de labor y tenemos que terminar de evaluar con mayor perspectiva el trabajo realizado", explica Ureta sobre el proceso de reescritura de estas tres obras y reconoce estar "lleno de dudas" sobre los pasos creativos que enfrentará la compañía.
Los textos de Alejandro Sieveking (La mantis religiosa), Germán Luco Cruchaga (Amo y señor) y Egon Wolff (Los invasores), –proyecto Bicentenario que mostró las dos primeras obras en el Festival Santiago a Mil- han puesto una etapa de necesaria inflexión sobre lo que la compañía ha hecho y cómo se pretende continuar el camino, más aún considerando que este año cumplen 20 años de trabajo con títulos importantes como Los monstruos, Electronic city o Zaratustra.
Hombre acosado por demonios ante un espejo, lleva a la obra Los invasores a los tiempos presentes bajo una pregunta fundamental: ¿Quiénes son los nuevos invasores? En la obra de Wolff se trata de la lucha de clases y el miedo al marginal, al de "clase inferior". Hoy los tiempos requieren más complejidad y las fronteras sociales se difuminan pero los miedos y desconfianzas permanecen. "Es distinto a preguntárselo en los 60, y nuestro deseo es hacernos cargo del espacio temporal en que nos ha tocado hacer teatro, siempre asociado al contexto político", explica Ureta.
La obra gira en torno a M (Sergio Piña), dueño de empresas y quien se encuentra en la azotea de un edificio que está a punto de ser inaugurado. Mientras se prepara para celebrar el lanzamiento, aparece Sombra (Jaime Omeñaca), una misteriosa persona que ingresa a este mundo con oscuras intenciones, y que es el primero de una serie de personajes que invaden a M y su universo.
El director establece una línea común desde Calias, tentativas sobre la belleza -obra estrenada en el 2007 según una pieza de Friedrich Schiller-, y que culmina en esta trilogía en la medida de que se trata de reescrituras -no adaptaciones- de otros textos donde el objetivo es hacerlos dialogar. "A partir de esa experiencia (Calias), que es nuestra primera exploración en la reescritura, decidimos posteriormente realizar el mismo ejercicio pero con autores nacionales, donde pusimos el énfasis en la identidad y el contexto", explica.
En la obra nuevamente hay un uso expresivo de tecnologías que funcionan plenamente en términos dramáticos, como el uso de proyecciones y efectos sonoros, que le confieren un aire de "virtualidad" a la puesta en escena. Ureta reconoce que en Plaga hubo un abuso de las posibilidades que entrega la tecnología ("Nos dejamos seducir por ella", explica), y que en Hombre acosado por demonios ante un espejo ha logrado un punto de equilibrio. "Hemos logrado ser más sintéticos para matizar el ámbito de la actuación versus la contribución que hacen las proyecciones, los efectos y la música. En ese sentido hay un avance a ser más mesurados en la administración de los dispositivos", agrega.
Hombre acosado por demonios ante un espejo
Dirección: Luis Ureta
Reescritura: Rolando Jara
Con Sergio Piña, Roxana Naranjo, Jaime Omeñaca, Macarena Silva, Rocío González
Teatro Universidad Católica (Jorge Washington 26, Ñuñoa)
Funciones desde el 16 de julio al 21 de agosto
Valores: $6.000 general. $4.000 convenios y tercera edad. $3.000 estudiantes y jueves populares.