13 de mayo de 2008
El diputado gremialista, Gonzalo Uriarte, pidio al Gobierno que aplique la ley para expropiar de la misma forma que con todos los chilenos.
La falta de conectividad de la provincia de Palena, tema que retomó fuerza tras la erupción del volcán Chaitén, volvió a enfrentar al gobierno con la oposición y sumó nuevos apoyos políticos a la posibilidad de expropiar terrenos a Douglas Tompkins para habilitar la denominada "ruta Pumalín".
Luego de que el sábado los diputados UDI Gonzalo Uriarte y Marcelo Forni acusaran a La Moneda de "tenerle miedo" al norteamericano (porque a su juicio no se le aplica la ley de extranjería ni se decide a extender la carretera austral por su parque), ayer el vocero de gobierno, Francisco Vidal, criticó al gremialismo y aseguró que la ruta se hará.
"La derecha vive con miedo. El gobierno tiene respeto, pero no miedo. Y se va hacer la conectividad con el continente como define el gobierno y la gente", dijo el ministro, quien agregó que el trazado cruzará "por la ruta que técnicamente sea más viable".
Consultado por La Tercera, Uriarte aseguró que la Alianza apoya la expropiación a Tompkins si ésta es necesaria. "Aquí está en juego la soberanía. La Concertación no ha hecho nada en este tema y la prueba es lo aislado que está Chiloé continental. Sólo pedimos al gobierno que aplique la ley a Tompkins, nada más. Que aplique la ley para expropiar de la misma forma que con todos los chilenos cuando se va a construir una autopista".
Más temprano, el diputado PPD Antonio Leal dijo que "valoro que el gobierno haya reafirmado que la conexión terrestre interna a través de Pumalín es una decisión estratégica ya tomada, en la cual el MOP está trabajando", y agregó que "rechazo el nuevo y porfiado intento de Tompkins de insistir con el camino costero. Hay que realizarlo, pero la prioridad es el interior terrestre".