14 de junio de 2008
Ambos se enfrascaron en un áspero diálogo el martes por la la negociación del proyecto que inyecta recursos al petróleo. La discusión antecede la compleja agenda legislativa de los próximos meses.

Foto: Ximena Navarro
Pasadas las 19 horas del martes, en medio de la compleja negociación para aprobar el proyecto que inyecta mil millones de dólares al Fondo de Estabilización de Precios del Combustible, los ministros Andrés Velasco y Francisco Vidal sostuvieron un reservado encuentro en La Moneda. La conversación duró poco más de una hora y, desde ese momento, el titular de Hacienda y el vocero de Gobierno no han vuelto a dirigirse la palabra.
La cita buscaba coordinar la negociación de la iniciativa en la Cámara de Diputados y entre sus asistentes también estaban el subsecretario Felipe Harboe y dos hombres de confianza de la Presidenta Michelle Bachelet: su jefe de gabinete, Rodrigo Peñailillo, y el director de la Secretaría de Comunicaciones, Juan Carvajal.
A esa altura, las tratativas en la Cámara de Diputados estaban cuesta arriba. La DC amenazaba con rechazar el proyecto -que busca paliar el alza del petróleo- y condicionaron su voto a otras exigencias, como reformar el sistema tributario y eliminar de una vez el impuesto específico de los combustibles.
De acuerdo a una versión de gobierno, Vidal planteó en la reunión que había conversado hacía pocos minutos con el jefe de los diputados DC, Eduardo Saffirio. Y que al día siguiente tenía agendada una cita con él y los representantes del PS-PPD para destrabar la negociación.
El anuncio de Vidal, añaden otros personeros de gobierno, irritó a Velasco. Tanto que, de acuerdo a la misma versión, el economista acusó al vocero de avalar un "veto" de la DC en su contra y que él -y no otro ministro- era quien llevaba las negociaciones del proyecto. Añadió, alzando la voz, que ya había gestionado el apoyo de RN a la iniciativa y que no iba a tolerar una mesa de diálogo "paralela".
CONFLICTO EN PALACIO
El portavoz respondió con la misma dureza y, a viva voz, sostuvo que la tarea de los ministros era dar soluciones a Bachelet y que el equipo político "no se manda solo". Y, desoyendo al economista, anunció que igual se iba a juntar con los diputados oficialistas, como ocurrió al día siguiente. En la DC dicen que Vidal se comprometió a exponer sus exigencias ante el comité político y Bachelet.
Los ministros siguieron subiendo el tono de la discusión y, según dicen en el Ejecutivo, Carvajal tuvo que intervenir para pedirles calma y que no escalaran el conflicto. Peñailillo y Harboe, por su parte, guardaron completo silencio.
Otra versión de gobierno señala que Vidal y Velasco sí discutieron, pero que ello ocurrió tras la reunión y telefónicamente. Añaden que el economista defendió la idea de no instalar negociaciones "paralelas".
Como sea, la fuerte discusión de los ministros no sólo se relacionaba con la forma de negociar un proyecto. En el Ejecutivo dicen que el episodio fue otra muestra de un conflicto que se ha instalado en La Moneda.
Junto a otros ministros, como Edmundo Pérez Yoma, Vidal estima que la agenda se avizora cada vez más hostil en el Congreso y que existen problemas latentes en el oficialismo, como la negociación del salario mínimo (ingresa el próximo martes al Congreso y la DC pidió elevarlo de $ 144 mil a $ 160 mil). Esos problemas, de acuerdo a esa perspectiva, deben resolverse suponerponiendo los criterios políticos a los técnicos de Hacienda.
En La Moneda estiman que Velasco no tiene una flexibilidad suficiente en el plano económico y que su postura ha divido al oficialismo, sin resolver los problemas. Mientras el jefe de las finanzas defiende la idea de cuidar las arcas del Estado, sus pares están conscientes de que cuenta con el apoyo de Bachelet, quien llegará el domingo a Chile con un gabinete más dividido que cuando partió a California.