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19 de junio de 2008

POLÍTICA

Ministra de Educación descarta retirar suma urgencia a LGE: "Espero que estén los 68 votos que necesitamos"

Mónica Jiménez estuvo más de dos horas reunida con la Presidenta Bachelet analizando el futuro de la reforma. La sala de la Cámara votará mañana el crucial proyecto de ley.

Daniela Salinas y Cristián Chandía


17/06/2008 - 18:24

Tras dos horas de reunión en La Moneda con la Presidenta Michelle Bachelet, la ministra de Educación Mónica Jiménez anunció que el gobierno se la jugará por una indicación consensuada y "alternativa" para salvar el proyecto de Ley General de Educación que se discute mañana en el Congreso.

“El gobierno va a buscar la mejor redacción para una indicación alternativa que logre aunar el máximo de voluntades”, dijo Jiménez quien agregó que los plazos para buscar está fórmula se acotan y por eso el Ejecutivo zanjará el tema en las próximas horas.

“Chile tiene una provisión mixta así es que es imposible obviar la educación particular, la particular subvencionada, lo que pasa es que nosotros hemos estado hablando es que las tres tipos de educaciones son importantes y fortalecer la educación pública es una misión del gobierno, porque no se entiende que en este país no tengamos una educación pública muy fuerte”, profundizó. Agregó que “por ese camino irá la redacción”.

SUMA URGENCIA
Pese a que hoy 40 parlamentarios de la Concertación le pidieron al gobierno retirar la suma urgencia al proyecto para profundizar el debate, la secretaria de Estado informó que esa ya no es una opción para el gobierno.

"No se le quita la urgencia, mañana seguimos con urgencia. Necesitamos 68 votos, espero tenerlos, espero que estén los 68 votos que necesitamos”, dijo Jiménez.

No obstante, con el correr de las horas el panorama para el gobierno en materia educacional es cada vez más oscuro. Lejos de consensuar posturas y sellar un acuerdo que deje conforme a todos los sectores, los diputados oficialistas endurecieron sus planteamientos amenazando con el rechazo al proyecto de ley.

En un encuentro a puertas cerradas entre la ministra de Educación Mónica Jiménez y los representas de las bancadas de los cuatro partidos de la Concertación –que se desarrolló en el Congreso, cerca de las 13 horas-  los jefes de bancada del partido Socialista (PS), Fidel Espinoza y del partido por la Democracia (PPD), Jaime Quintana, anunciaron que si el Ejecutivo modifica la indicación relativa a promover una educación pública gratuita, pluralista e inclusiva –como lo exige la Alianza- votarán en contra de la iniciativa.

La molestia oficialista se desencadenó luego que  rechazaran la indicación que presentaría el gobierno –con la venia de la oposición- y que estipularía que “el deber del Estado con los establecimientos educacionales pertenecientes o dirigidos por órganos que organicen y funcionen conforme al carácter público de todas las instituciones y tengas la obligación de proveer una educación pública de calidad, pluralista que promueve la integración social dando cumplimiento a los demás compromisos establecidos en la constitución y las leyes y los tratados establecidos por Chile”.

En tanto, según trascendió, la Democracia Cristiana y el Partido Radical, más dispuestos al dialogó aceptaron respaldar el proyecto del gobierno.

La división de la Concertación, introduce un nuevo punto de conflicto para sellar un acuerdo, luego que la Alianza anunciara que rechazara la iniciativa si no se modifica la polémica indicación sobre la educación pública, materia que a su juicio, termina con la libertad de enseñanza.

No obstante, otro escenario contempla que el proyecto sea aprobado con los votos a favor de la Alianza y de parte de la Concertación.

El complejo escenario motivo que la titular de Educación se trasladara raudamente desde el Congreso a la Moneda, donde a esta hora sostiene un encuentro con la Presidenta Michelle Bachelet.

El panorama ha sido tenso durante todo el día. La Presidenta hizo un llamado a los parlamentarios a "pensar en Chile". A esto se suma la serie de manifestaciones de los profesores que incluso irrumpieron en La Moneda exigiendo retirar el proyecto.

La incógnita que deberá resolver el Ejecutivo es cómo plasmará los acuerdos –si es que los logra- en el papel, sea vía nueva indicación, una modificada o una mixta.

Los 40 parlamentarios aludidos (30 diputados y 10 senadores), que representaron a todas las bancadas de la Concertación exigieron al gobierno un giro en el debate de la LGE.

Las exigencias planteadas por los parlamentarios oficialistas son tres: que el Ejecutivo retire la suma urgencia de la tramitación de la iniciativa, permitiendo que se puedan introducir indicaciones parlamentarias y que se incluya a diferentes actores sociales en la búsqueda de un acuerdo que permita salvar –a su juicio- el pacto suscrito en esta materia con la Alianza a fines del año pasado en La Moneda.

El texto de dos carillas titulado "Parlamentarios llaman a debatir la LGE", señala que al proyecto de ley "le falta un compromiso claro con la educación pública, un énfasis decidido por mejorar la equidad del sistema y mecanismos que aseguren un eficiente control de los recursos intervenidos".

ALIANZA ACUSA AL PS DE "ECHAR ABAJO" EL ACUERDO
En tanto, desde la Alianza el senador de Renovación Nacional, Andrés Allamand, acusó a los "dirigentes del Partido Socialista de echar abajo el acuerdo, mientras la educación sigue  teniendo pésimos resultados".

"Es evidente que estamos frente a una nueva maniobra distractiva de los sectores más radicalizados de la Concertación  que le han quitado el piso a la Presidenta de la República y a la ministra de Educación haciendo todo lo posible para que el acuerdo no prospere y la discusión se termine", señaló el parlamentario.
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