22 de junio de 2008
El encuentro duró más de una hora. El ministro del Trabajo no quiso emitir declaración. Lo mismo hizo el vocero Francisco Vidal quien entró a su despacho junto al director de la Secom, Juan Carvajal.
Pasadas las 18 horas el gobierno analizó en comité político extraordinario la situación generada luego que la Contraloría General de la República objetara al Ministerio del Trabajo por el destino de $6 mil millones en planes de empleo.
A la cita que duró más de una hora, congregó a los ministros Francisco Vidal (Segegob), Carlos Maldonado (Justicia), Andrés Velasco (Hacienda), José Antonio Viera-Gallo (Segpres) y el titular del trabajo Osvaldo Andrade.
El comité lo encabezó el ministro Viera-Gallo en reemplazo del jefe de gabinete Edmundo Pérez Yoma que se encuentra en el sur del país.
Tras el encuentro reinó el hermetismo. Andrade salió raudo de Palacio sin emitir declaración. Lo mismo hizo el vocero Francisco Vidal quien entró a su despacho junto al director de la Secom, Juan Carvajal.
Si bien no hubo versión oficial preocupa en el gobierno las implicancias que el tema puede generar ya que no quieren que esto pueda convertirse en un “Mineduc2”.
TENSA JORNADA
Desde temprano el tema marcó la pauta en el gobierno. El ministro Andrade estuvo en Palacio junto a Bachelet en una actividad, pero prefirió dejar en manos de la subsecretaría del Trabajo las explicaciones correspondientes.
Temprano la propia Presidenta en entrevista radial aseguraba que "la Contraloría ha hecho lo que corresponde, ha jugado su rol fiscalizador y lo que está haciendo el ministerio es hacer exactamente lo que corresponde: hacer un sumario, ver de qué se trata, de qué estamos hablando, de cuántos recursos. En el fondo, de lo que estamos hablando aquí es de rendición de cuentas, esto que se llama conciliaciones, es un tema contable”.
Más tarde el ministro Vidal señaló en La Moneda que “si hay irregularidades” se aplicará “todo el peso de la ley”. De paso el secretario de Estado agregó otro ingrediente que hasta ese minuto sólo se conocía por los medios: la denuncia de eventuales irregularidades en fondos destinados a la División de Organizaciones Sociales (D.O.S) que depende de la cartera de Vidal.
“O los responsables de esa unidad me dan respuestas el lunes a las 3:15 horas de la tarde o se van todos”, advirtió el ministro en tono ofuscado. Dijo que “la confianza de los ciudadanos en el gobierno es en la medida que actuemos radicalmente contra estas posibles conductas irregulares sin contemplación”.