2 de julio de 2008
El ministro sufrió una descompensación producto de la utilización de fármacos anticoagulantes para estabilizar su corazón, tras el infarto al miocardio que sufrió el fin de semana.

El juez Carlos Cerda se encuentra estable y evoluciona favorablemente, luego que ayer fuera intervenido por una falla hepática en el Hospital Clínico de la Universidad Católica, producto de la utilización de fármacos anticoagulantes para estabilizar su corazón, tras el infarto al miocardio que lo afectó el fin de semana mientras se encontraba en unas termas del sur.
"El paciente ha tenido una evolución satisfactoria, luego de la intervención quirúrgica que se le realizó a raíz del cuadro hepático, que se manifestó con signos y síntomas de una hemorragia abdominal interna", informó el doctor Ramón Corbalán, jefe del Departamento de Enfermedades Cardiovasculares del recinto hospitalario.
Por recomendación médica, el magistrado sólo recibe visitas restringidas debido a que su estado es de extremo cuidado como paciente crítico.
Cerda, de 65 años, se encuentra internado en la Unidad de Recuperación del Hospital Clínico Universidad Católica, donde es permanentemente monitoreado por un equipo multidisciplinario de especialistas.