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7 de julio de 2008

POLÍTICA

Coloma encarga a Longueira organizar congreso ideológico UDI

"Hay que iniciar una nueva etapa", sostiene el flamante timonel del gremialismo, quien busca reeditar el histórico cónclave que se realizó tras la muerte de Jaime Guzmán, en 1991.

Daniel Labarca


07/07/2008 - 09:07

Juan Antonio Coloma

Juan Antonio Coloma

Tras el asesinato de Jaime Guzmán, en abril de 1991, la UDI citó a un congreso doctrinario en Punta de Tralca. De ese cónclave emanaron las bases programáticas que impulsaron el crecimiento del partido y que sustentaron las dos candidaturas presidenciales de Joaquín Lavín.

A 17 años de ese episodio, el flamante timonel del partido, Juan Antonio Coloma, apuesta a dar un golpe de timón de similares características. Y para ello, encomendó a Pablo Longueira -quien el sábado fue aclamado como presidenciable durante el consejo general- la organización de un congreso ideológico que se llevará a cabo en el mismo balneario del litoral central, tras las elecciones municipales de octubre próximo, cuando en la práctica se dé inicio a la contienda presidencial.

"Podemos sentir legítimo orgullo de lo que hemos hecho, pero ahora hay que empezar una nueva etapa en la UDI, que es transformarnos -con los mismos principios y valores- en un partido eje de gobierno", dice el senador, quien ya fijó los cuatro pilares centrales que tendrá el cónclave: unidad partidaria, participación de las bases, fortalecimiento en el mundo popular y representación de la clase media.

En el consejo del sábado, dirigentes y militantes hicieron un duro análisis del momento que vive el partido. ¿El cónclave tendrá que hacerse cargo de esas críticas?
Esa es la idea. Sería fatal que nos convirtiéramos en partidos anquilosados, que se sienten dueños de la verdad. Yo no creo en una UDI estática, ni en una UDI que viva de sus recuerdos, porque no nacimos para marcar el paso.

El protagonismo que tendrá Longueira en el cónclave coincidirá con el inicio de la carrera presidencial. ¿Es un trampolín para que el senador vuelva al ruedo?
No, eso está fuera de mi reflexión. Yo no voy a ser rehén de la contienda electoral, sino que recurriré a la mejor gente disponible para que colabore.

Pero de acuerdo a lo que se vio en el consejo, igual usted tendrá que lidiar con el permanente rumor de que Longueira saldrá al paso de Piñera.
La gran lección del consejo fue la necesidad de la unidad como parte del ADN de la UDI. O sea, bienvenidos los liderazgos, y que sean variados y múltiples si se quiere, pero que todos se coloquen en aras de un esfuerzo común.

Usted habla mucho de la unidad, pero finalmente el diputado Kast decidió no incorporarse a su directiva.
Pensé que la elección iba a ser más estrecha, y por eso, si el resultado era el inverso, yo quedaba a disposición de la lista contraria, porque eso me nacía hacer. José Antonio tomó una decisión distinta, y bueno, yo no le daría más vueltas. (Sólo) significa que pensamos distinto respecto a la forma de integración. Lo que si tengo claro es que aquí no hay espacio para que lo suyo se transforme en una suerte de disidencia u oposición.

¿Fue imprudente que el alcalde de Recoleta, Gonzalo Cornejo, irrumpiera en el consejo para anunciar su decisión de no repostular?
No, se dieron las circunstancias así. Lo que él hizo revela una nobleza importante, un derecho a la defensa, porque una denuncia nunca puede ser más poderosa que la verdad. Por eso fue importante desvincular su defensa de un tema de coyuntura electoral, para que tenga más libertad para responder a los planteamientos de Contraloría.

Da la sensación de que se descomprimió el ambiente en la UDI.
Sí, porque le quita esa lógica periodística de la presión diaria. Obviamente descomprime, para fijar el esfuerzo en lo que realmente nos interesa como partido, y en ese sentido es un paso importante.

¿Qué le parecieron las pifias  con los que militantes del partido recibieron a Lavín en el consejo?
Yo no estaba ahí y me dijeron que habían sido dos o tres personas. Pero más allá de eso, creo que no corresponde, la UDI somos todos, y no creo que la forma de relacionarnos sea mediante ese lenguaje.

¿Se puede recomponer la relación entre Lavín y la UDI?
Tengo confianza en que sí, aunque eso supone un esfuerzo mutuo. Yo tiendo a ver que lo que hemos vivido ha fortalecido la sensación de que la unidad es el gran activo de la UDI, asi que yo espero entenderme bien con todos, y particularmente con quien ha cumplido un rol tan valioso en nuestra historia.

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