30 de julio de 2008
Pía Guzmán se sometería a nuevos exámenes esta semana. Ayer fue visitada por el senador Eduardo Frei y el lunes por el ministro de Justicia, Carlos Maldonado.
Ayer en la mañana, cuando apenas despertaba, la ex diputada Pía Guzmán recibió varias visitas de quienes fueran sus pares en el Congreso. Tras enterarse de que el miércoles había sido internada por un sorpresivo diagnóstico de leucemia, Julio Dittborn (UDI), Maximiano Errázuriz (RN), Patricio Walker (DC) y Jorge Tarud (PPD) llegaron -por separado- a la Clínica Alemana para visitarla.
Poco después, el senador Eduardo Frei (DC) hizo lo propio y conversó con familiares de Guzmán. El ex mandatario había visitado minutos antes al presidente de la Cámara de Diputados, Juan Bustos, internado de gravedad también en esa clínica el fin de semana tras una insuficiencia respiratoria causada por una neumonitis.
El lunes en la noche, el ministro de Justicia, Carlos Maldonado, también conversó con familiares de Guzmán. En el ministerio dicen que fue una decisión personal del titular de Justicia.
Aunque en principio las enfermeras a cargo de Guzmán autorizaron ayer el ingreso de algunos diputados a la habitación 314 -con mascarillas y delantales-, sus familiares prefirieron lo contrario. ¿La razón? La quimioterapia a la que ha sido sometida provocó una baja en sus defensas, por lo que es necesario evitar cualquier contagio de otra eventual enfermedad.
Quien sí fue autorizada a conversar con Guzmán, el domingo, fue la secretaria general de RN, Lily Pérez. En el partido dicen que ambas mantuvieron contacto luego de que Guzmán dejó la política en 2006, tras el caso Spiniak. De hecho, ambas habían almorzado dos semanas antes de que Guzmán fuera internada. Así, Pérez charló algunos minutos con una "tranquila" Guzmán.
Errázuriz dijo ayer que, según supo, Guzmán será sometida el viernes a nuevos exámenes para evaluar el tratamiento. Aunque, de acuerdo con lo que le dijo un familiar de la ex diputada, estaría un mes internada.