7 de agosto de 2008
Timonel se reunió con los diputados gremialistas y les recordó que el partido sólo definirá el tema presidencial en abril de 2009, como lo reafirmó la comisión política la noche anterior. La bancada reaccionó dividida: unos apoyaron a Coloma y otros pusieron reparos a la decisión.

"Hay que respetar los acuerdos", sostuvo, con voz firme y mirando a la bancada de diputados de su partido, el presidente de la UDI, Juan Antonio Coloma, dando término a la lectura de una declaración de la colectividad -visada en la víspera por la comisión política-, en la que se refrenda el compromiso de nominar a un candidato presidencial en abril de 2009.
El recordatorio del timonel estaba lejos de ser casual. Desde el fin de semana, cuando el senador Jovino Novoa se abrió a la posibilidad de que el gremialismo no lleve candidato presidencial en la próxima elección, varios diputados habían levantado su voz. En esa lista estaban Marcela Cubillos, Julio Dittborn, Marcelo Forni e Iván Moreira, entre otros. Y su llamado fue claro: mirar con "realismo" y "generosidad" el escenario político, reconocer que Sebastián Piñera es la figura mejor posicionada en la Alianza y abrirse a proclamarlo tras las elecciones municipales de octubre.
Así, los parlamentarios reaccionaron molestos por la declaración de la comisión política de la noche anterrior. Así quedó reflejado en la cita de ayer con Coloma. De acuerdo a un asistente, los diputados Dittborn, Cubillos y Forni insistieron en sus argumentos y rechazaron estar atentando en contra de la institucionalidad partidaria. Otros personeros dicen que se llegó a hablar de una "sobrerreacción" de la directiva y que la fecha para proclamar al abanderado del sector aún estaba sujeta a cambios.
En su turno, dice un asistente, Dittborn planteó lo inconveniente que era cuestionar a dirigentes por "almorzar" con un candidato. Esto, en alusión a la cita que tuvo un grupo de parlamentarios UDI con Piñera el día anterior. Y Forni se quejó por el llamado de la comisión a "asumir con responsabilidad las intervenciones a la prensa".
La reunión no terminaría ahí. Otro grupo de diputados, como Patricio Melero y Ramón Barros, defendieron a la mesa y consideraron un error adelantar los tiempos presidenciales, pues ello podría perjudicar al partido.
CONTENER INDISCIPLINA
La arremetida de los diputados había causado inquietud entre algunos dirigentes la noche del lunes, al interior de la comisión política. Por dos motivos: daba una muestra de indisciplina ante un acuerdo del consejo general de mayo de 2007 y constituía una señal de debilidad frente a RN.
Así, varios de sus miembros llamaron a hacer valer los acuerdos partidarios. Un asistente añade que Carlos Villarroel y José Yuraszeck, entre otros, pidieron concentrarse en las municipales y contener la rebelión. También se sugirió dar una señal de fortaleza para no repetir el cuadro de la mesa de Hernán Larraín, cuando asomó mucha indisciplina. Todo, en una cita que, según asistentes, tuvo otras dos características: el silencio de Pablo Longueira y varias quejas contra Piñera.