10 de mayo de 2008
Este es el primer desfile en 18 años que permite el paso de equipo militar como tanques y máquinas de artillería pesada en la Plaza Roja.
Rusia volvió a celebrar el aniversario de la victoria sobre la Alemania nazi en la Segunda Guerra Mundial al estilo soviético, con un desfile de tanques de guerra y misiles intercontinentales en la Plaza Roja de Moscú.
El nuevo Presidente y jefe supremo del Ejército, Dimitri Medvedev, de 42 años, agradeció a los veteranos del Ejército Rojo, en su primera gran aparición desde su nombramiento el miércoles, la "liberación de nuestro pueblo" en la contienda. "Garantizaron la independencia de la patria", dijo en un discurso televisado. En referencia a los conflictos actuales exigió más repecto por el derecho internacional vigente.
Las fuerzas de seguridad exhibieron también misiles de corto alanze Iskander, presentados en Rusia como respuesta al previsto escudo antimisiles estadounidense en Europa central.
Más de 8.000 soldados desfilaron en la plaza delante del Kremlin para mostrar al jefe de las fuezas armadas su diposición a la defensa. "Nuestro Ejército y nuestra flota se refuerzan de nuevo, al igual que nuestro país entero", explicó Medvedev. Cadetes de la guardia militar de honor portaron las banderas de la federación rusa, la roja de la victoria y la de las fuerzas armadas rusas encabezando el desfile.
En el desfile, transmitido por la televisión estatal, siempre se vio a Medvedev acompañado de su predecesor y mentor, el primer mnistro Vladimir Putin, junto a miles de veteranos de guerra e invitados oficiales. Putin, quien juró ayer su cargo, fue el verdadero organizador del desfile de hoy desde la jefatura del Kremlin. "No se trata de hacer ruido de sables", había dicho sobre la demostración militar. Medios cercanos al gobierno valoraron el desfile, sin embargo, como reacción a los últimos conflictos entre Rusia y Occidente.
"Es una señal a nuestros socios de la OTAN que quieren acercarse cada vez más con sus bases miltiares a las fronteras rusas", señaló el diario "Iswestija". Fuentes militares hablaron también de un gesto de amenaza frente al vecino del sur Georgia. Rusia reforzó recientemente sus tropas en Absajia, que queire separarse de Tiflis.
Expertos miltiares rusos dijeron que en su mayor parte desfilaron armas antiguas de los años 70 y 80. La última vez que rodaron tanques y otra maquinaria bélica pesada fue en 19990, para conmemorar la revolución de octubre. A mediados de los 90 se retomó la tradición de los desfiles, pero sólo con soldados y vehículos de transporte ligeros.
Asociaciones de veteranos loaron la vuelta al desfile según la tradición soviética, pese a que los costes del desfile serán enormes: sólo los daños causados en calles y canalizaciones al paso de los tanques se calculan en 40 millones de euros, informó la administración urbana de Moscú.
En otras ciudades como Volgogrado, la antigua Estalingrado, entre otras, se celebraron desfiles para conmemorar la victoria. Un barco de guerra estadouniense participó en las celebraciones en Vladivostok, en el Océano Pacífico.
DPA