11 de mayo de 2008
Presidente Correa aseguró que con esta medida demostrará que "otra vez" el gobierno colombiano miente.
El presidente de Ecuador, Rafael Correa, anunció hoy que la próxima semana se levantará la reserva a documentos militares del Consejo de Seguridad Nacional que contiene la política de seguridad de su administración respecto a las FARC, con lo que "otra vez" demostrará que el gobierno colombiano miente.
Correa dijo que esta medida se tomará una vez que se difunda el informe de la Interpol sobre las computadoras de "Raúl Reyes", supuestamente rescatadas por los militares colombianos durante el ataque a territorio ecuatoriano a un campamento rebelde clandestino, el pasado 1 de marzo, y en las que constarían supuestas pruebas sobre relaciones del gobierno ecuatoriano con los guerrilleros.
"Yo por qué tengo que creerle a la Interpol. Revisen lo que les dé la gana, no tenemos nada que temer", apuntó el mandatario, quien reiteró que su gobierno no tiene relación con las FARC, como ha denunciado el gobierno de Álvaro Uribe.
Manifestó que si se creen esas versiones de los guerrilleros, habría también que creerles en sus denuncias de nexos con los paramilitares hechas contra el presidente colombiano.
Correa parte este domingo en una gira por España, Francia y Bélgica y explicó que lo hace porque si bien "en Latinoamérica ya nadie le cree a Uribe", la fuerte campaña mediática de Colombia ha perjudicado a Ecuador en Europa y Estados Unidos, por lo que él debe explicar la posición ecuatoriana.
Adicionalmente defendió el Plan Ecuador, de iniciativa de su gobierno, al indicar que es una propuesta de paz y de desarrollo humano, a diferencia del Plan Colombia, al que calificó de guerrerista y violento.
El jefe de Estado de Ecuador hizo estas declaraciones en su acostumbrada cadena radial de los sábados, en la que se refirió también a temas internos e hizo nuevas críticas contra los medios de comunicación, aunque el tema de la crisis con Colombia, iniciada por la incursión militar de ese país en marzo pasado, copó la mayor parte de sus dos horas de discurso.
DPA