12 de mayo de 2008
La ex primera dama británica afirmó sentirse "pasmada" por la manera en que su esposo difundió que ella sufrió un aborto natural en 2002.

La ex primera dama británica, Cherie Booth, se sintió "pasmada" por la manera en que su esposo Tony Blair difundió que ella sufrió un aborto natural en 2002.
En su autobiografía "Speaking for Myself" (Hablando por mí misma), publicada por capítulos en el periódico inglés The Times, Cherie contó que su esposo y el por entonces jefe de Comunicaciones del premier, Alistair Campbell, insistieron en informar a la prensa inmediatamente después del aborto.
La abogada relató el dolor de perder un embarazo a los 47 años, y dijo que no pudo creer que su esposo y Campbell discutieran el anuncio a la prensa mientras ella seguía internada y con pérdidas.
Según Cherie, Blair y su funcionario tomaron la decisión para que las demoradas vacaciones del primer ministro no hicieran creer falsamente en una temprana invasión a Irak.
La abogada contó, además, que ella y su esposo concibieron a su cuarto hijo, Leo, cuando dormían en el castillo de Balmoral, en Escocia, invitados por la reina Isabel II.
Eso ocurrió porque Cherie olvidó tomar sus pastillas anticonceptivas y hacía mucho frío en el castillo, según contó en su autobiografía.
Ansa