14 de mayo de 2008
Los indígenas están en contra del mandato minero en la que afirman fueron excluídos pues no fueron llamados a consultas.

Rafael Correa
El movimiento indígena de Ecuador se declaró hoy en oposición al gobierno del presidente Rafael Correa tras las declaraciones del mandatario, quien el fin de semana los retó a "tumbarlo (sacarlo)" del poder.
La Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador (CONAIE), convocó a una reunión extraordinaria para analizar las declaraciones de Correa y los temas de los recursos naturales y los derechos de los pueblos indígenas en la Asamblea Constituyente que redacta una nueva Carta Magna.
En el enlace radial del último sábado, Correa expresó que no aceptará que las comunidades tengan la posibilidad de decidir sobre la explotación de petróleo o minerales, pues la decisión será tomada por el Estado.
"Levántense yojalá que nos boten, para que venga otro Lucio Gutiérrez, otro Febres-Cordero, para ver si logran el consentimiento previo", dijo Correa.
Los indígenas están en contra del mandato minero en la que afirman fueron excluidos pues no fueron llamados a consultas previas para definir la explotación de los recursos naturales en sus comunidades.
"Es una oposición abierta al modelo político del presidente de la República, hemos agotado todos los espacios de diálogo", dijo Marlon Santi, presidente de la CONAIE.
Por su parte, la Federación de Indígenas Evangélicos, llamó al resto de organizaciones indígenas unirse para "propiciar espacios de diálogo" para llegar ante la Asamblea Constituyente con un solo planteamiento sobre el tema de recursos naturales y los derechos de los pueblos indígenas.
ANSA