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15 de mayo de 2008

MUNDO

Canciller austríaco condena impactantes crímenes y asegura que su país "es uno de los más seguros"

De visita en Chile, Alfred Gusenbahuer lamentó los hechos de violencia que han remecido al país europeo.

Cristian Chandía y Agencias


14/05/2008 - 12:39

Profundamente impactado por los últimos casos de violencia en Austria y que remecieron al mundo entero, se mostró esta mañana el canciller austríaco, Alfred Gusenbahuer, quien se encuentra en visita oficial a Chile.

Durante la conferencia conjunta que concedió con la Presidenta Michelle Bachelet, Gusenbahuer condenó lo sucedido con Josef Fritzl, quien mantuvo encerrada a su hija durante 24 años, así como el caso de un hombre de 39 años que mató a toda su familia.

"Cada crimen remece el público austríaco e internacional, en especial cuando se trata de aquellos que ocurren en el seno de la familia, que es donde debiesen nacer las relaciones de confianza más intensas. Creo que Austria, lamentablemente no se diferencia de otros países del mundo en esto", señaló el diplomático.

El canciller también hizo hincapié en el trabajo desarrollado por el gobierno contra los criminales, así como de acogida con las víctimas. "En Austria tratamos de evitar que se produzcan crimenes violentos. De hecho, Austria es uno de los países más seguros en el mundo y en el parlamento tenemos una nueva ley de proteccion de las victimas, porque lo que nosotros queremos es apoyar a estas victimas (...) y evitar futuros delitos", añadió.

Esta mañana salió a la luz pública el caso de un hombre de 39 años que confesó haber matado en las últimas 24 horas a su esposa, su hija, sus padres y a su suegro.

El sospechoso se entregó esta madrugada a la policía en Viena y confesó que había asesinado con un hacha a su esposa y a su hija, de 7 años, en la casa familiar, en un barrio acomodado de la capital austríaca.

Los agentes encontraron los cadáveres de la mujer y la niña en el departamento de la familia, mientras que los cuerpos sin vida de los padres fueron hallados en la localidad de Ansfelden, en Alta Austria, y la de su suegro en Linz, la capital de ese Estado.

Según el director de la seguridad pública de Alta Austria, Alois Lissl, el sospechoso trató de suicidarse pero falló en su intento de ahorcarse.

El responsable de seguridad dijo en declaraciones a la agencia de noticias APA que los ataques fueron "especialmente crueles".

La policía ha encontrado varias cartas del agresor, en las que éste se disculpa por lo sucedido, aunque la policía sigue sin conocer los motivos reales de este crimen.

Después de matar a su esposa e hija, el sospechoso viajó a Ansfelden, donde quitó la vida primero a su madre en la entrada de su casa y luego a su padre, que estaba dormido en el sofá del salón de la vivienda.

A continuación, el hombre se trasladó a Linz, a pocos kilómetros de Ansfelden, donde atacó y mató a su suegro, relató Lissl.

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