14 de mayo de 2008
En su autobiografía, Cherie Blair, reconoció además, haber hablado el tema con la ex primera dama de EEUU, quien estaba "estaba furiosa y ofendida".

El ex Presidente de Estados Unidos "Bill Clinton fue un maldito estúpido al embarcarse en su aventura extraconyugal con Monica Lewinsky", afirmó la ex primera dama de Reino Unido, Cherie Blair en su autobiografía.
La esposa de Tony Blair señaló comprender perfectamente que Bill Clinton sedujese a Lewinsky ya que "es un hombre con un carisma tremendo capaz de hipnotizar a cualquier persona que tenga delante y darle la impresión de que está totalmente interesado en ella y en lo que dice, lo que no siempre es el caso. Pero por lo que a él respecta, fue un maldito estúpido".
Cherie recuerda la primera visita oficial de Blair a EE.UU., donde pudo admirar el comportamiento de Hillary Clinton. "Si Hillary me había impresionado antes, en aquel momento me impresionó doblemente. Dignidad no es la palabra justa (...)Pude ver por mí misma lo enfadada que estaba. No sólo por haberla humillado sino por poner en peligro el proyecto común. Y vi también lo desesperadamente que él intentaba recuperar su aprobación", escribió Cherie.
En cuanto a Chelsea, la hija de Bill y Hillary Clinton, la ex primera dama la que describe como "una joven fantástica, de increíble sensibilidad, de ideas independientes y con los pies bien anclados en tierra", lo que dice mucho, según ella, del tipo de educación recibida de sus padres. "Chelsea es una persona totalmente fiable y fue un vínculo muy importante para mantener unidos a sus padres.
Su madre pudo beneficiarse de su pleno apoyo y al mismo tiempo Chelsea era capaz de perdonar a su padre, por lo que fue "un elemento importante para que ambos siguieran juntos".
Cherie Blair señaló, además, que en ningún momento se sintió tentada a plantearle el asunto de su infidelidad a Bill Clinton pues es algo que no afectaba a su condición de Presidente de Estados Unidos. "Yo no era la traicionada y con las cosas que sé de mi propio padre, no es que esté poco acostumbrada a la infidelidad de los hombres", explicó Cherie a la vez que reconoció haberlo discutido con Hillary.
Aunque a nivel personal Hillary Clinton "estaba furiosa y ofendida, y con razón", para ella lo importante era que lo ocurrido "no socavase la Presidencia", pues veía en todo lo que publicaba la prensa sobre el escándalo parte de una campaña más amplia de los enemigos de su marido para desacreditarle. "La idea, sin embargo, de que los hombres no pueden comportarse de otro modo es una tontería. Es un mito que lleva a muchas desgracias en el mundo, y es por eso por lo que las mujeres se ven obligadas a ocultarse bajo burkas", afirmó la esposa de Tony Blair.
"Los impulsos sexuales incontrolables no existen. Claro que los hombres pueden controlarlos, igual que las mujeres".
EFE