17 de mayo de 2008
En su estacia en el país, el Mandatario norteamericano intentó un mayor apoyo saudí a los esfuerzos para aumentar la producción de crudo para detener el alza de los precios en los mercados internacionales.

George W. Bush (izq.) junto al rey saudí, Abdala bin Abdelaziz (der.).
El Presidente de Estados Unidos, George W. Bush, finalizó hoy una visita de 24 horas en Arabia Saudí y viaja a Egipto, donde concluirá su gira por Oriente Medio, la segunda desde enero pasado.
Durante su estancia en Riad, Bush analizó con el rey saudí, Abdala bin Abdelaziz, los esfuerzos para solucionar las crisis en Líbano e Irak y analizar el programa nuclear iraní. Ambos Mandatarios evaluaron la marcha de la negociación entre Israel y los palestinos.
Además, el Mandatario norteamericano intentó, sin conseguirlo, un mayor apoyo saudí a los esfuerzos para aumentar significativamente la producción de petróleo a fin de frenar la incesante subida de los precios en los mercados internacionales.
Arabia Saudí y EE.UU. firmaron durante la visita varios acuerdos, uno de ellos para la cooperación en el uso pacífico de la tecnología nuclear, y otro sobre la seguridad de las fronteras y de las instalaciones petrolíferas saudíes.
Bush fue recibido por el rey saudí en la finca que éste tiene en Al Yanadriya, en las afueras de Riad, en la que el monarca saudí cría decenas de caballos árabes de pura raza, y donde regaló al mandatario estadounidense dos gacelas.
En Egipto, Bush tiene previsto reunirse con el Presidente Hosni Mubarak, mediador árabe clave en el proceso de paz palestino-israelí, así como con el dirigente palestino, Mahmud Abás, y el soberano de Jordania, Abdalá II.
EFE