22 de mayo de 2008
El jefe de Protección Civil, Guido Bertolaso, asumirá el cargo de subsecretario de la Presidencia encargado de los Residuos.

El Consejo de Ministros italiano, que sigue reunido en Nápoles, nombró al jefe de Protección Civil, Guido Bertolaso, como subsecretario de la Presidencia encargado de los Residuos, informaron fuentes ministeriales.
El Gobierno de Silvio Berlusconi tiene previsto aprobar en este consejo, el primero que celebra tras obtener el voto de confianza del Parlamento, medidas sobre seguridad y contra la inmigración clandestina, otras urgentes para acabar con la crisis de la basura en Nápoles y otras de carácter fiscal, como la abolición del impuesto de bienes inmuebles.
Entre las medidas contra la inmigración clandestina, el Gobierno tiene previsto aprobar un proyecto de ley que reintroduce el delito de inmigración clandestina, al que se opone la oposición, la Iglesia Católica y las protestantes, así como las asociaciones caritativas.
La pena prevista para este delito va de los seis meses a los cuatro años de cárcel, según fuentes políticas citadas por los medios locales.
El "paquete" de medidas contempla, según las mismas fuentes, la expulsión de un extranjero cuando ha sido condenado a una pena superior a dos años; el aumento de la pena en un tercio cuando quien comete el delito es un clandestino y fija la permanencia máxima de los inmigrantes ilegales en los centros de acogida en 18 meses.
Quien alquile casa a un ilegal puede ser condenado a una pena que va de seis a tres años y multas de entre 100 y 150.000 euros y la casa confiscada.
CRISIS
Entre las medidas contra la basura se espera que se apruebe la apertura de nuevos basureros y centros de incineración en la zona.
En Consejo de Ministros se celebra en Nápoles por deseo expreso de Berlusconi para expresar públicamente su compromiso de acabar con la crisis de las basuras, que asfixia con miles de toneladas de inmundicia arrojada en las calles a la ciudad sureña y a algunos pueblos de la periferia napolitana.
El Consejo de Ministros comenzó a mediodía en la Prefectura (Gobierno civil) de Nápoles, en la monumental plaza del Plebiscito, frente al Palacio Real, en medio de fuertes medidas de seguridad.
Varias manifestaciones se han celebrado paralelamente en la ciudad, en la que los manifestantes han pedido medidas urgentes contra la crisis de la basura, así como otras para acabar con el paro que afecta a la zona y que dobla la media nacional.
El centro de Nápoles está hoy limpio de basura. Los medios locales denunciaron que se pretende mostrar una ciudad "limpia" cuando en la periferia se siguen acumuladas 50.000 toneladas de inmundicia.
La lluvia que ha caído en las últimas horas en Nápoles han propiciado que no se registren incendios como los desatados hace algunos días, con el riesgo para la salud ante las enfermedades que pueden generar los desperdicios y el nivel de dioxina en el aire causado por la quema de los desechos.