22 de mayo de 2008
Ninguno de los otros partidos, ni siquiera los republicanos, que también parecían tener posibilidades, ha conseguido superar la barrera mínima del cinco por ciento para acceder al Parlamento.
El oficialista Movimiento Nacional Unido, del Presidente de Georgia, Mijaíl Saakashvili, ha obtenido un 62,84 por ciento de los votos en los comicios parlamentarios celebrados el miércoles, en el escrutinio de 681 de los 3.558 colegios electorales, informó hoy la Comisión Electoral Central (CEC).
En segundo lugar se coloca la Oposición Unificada, con apenas un 13,63 por ciento de los votos, seguido del Movimiento Demócrata Cristiano, con un 8,06 por ciento, y el Partido Laboristas, con un 6,19, indicó el portavoz de la CEC, Zurab Kachkachishvili.
Por el momento, ninguno de los otros partidos, ni siquiera los republicanos, que también parecían tener posibilidades, ha conseguido superar la barrera mínima del cinco por ciento para acceder al Parlamento.
Saakashvili se dirigió a primeras horas de esta mañana a los georgianos para agradecerles la activa participación en los comicios, al tiempo que expresó su disposición de colaborar con todos los partidos.
"El nuevo Parlamento georgiano será bastante más pluralista, pluripartidista. Tal y como se puede ver, además del partido dirigente accederán varias otras formaciones y estoy dispuesto a colaborar con todas ellas", afirmó.
Sólo 75 de los 150 diputados del Parlamento unicameral de Georgia son elegidos por listas de partidos, mientras que la otra mitad lo son en circunscripciones mayoritarias.
Para acceder al reparto proporcional de los escaños que se eligen por listas de partidos las formaciones políticas deben obtener al menos el 5 por ciento de los votos emitidos.
Los comicios parlamentarios han sido supervisados por más de 3.000 observadores extranjeros y aproximadamente otros 3.000 locales.
No participaron en los comicios Abjasia y Osetia del Sur, regiones separatistas que se escindieron de facto de Georgia a comienzos de los años 90, tras sendos conflictos armados en los que, según Tiflis, tuvieron la ayuda de Moscú.