23 de mayo de 2008
Las fuerzas norteamericanas acusan a seis de las víctimas de "exponer la vida de civiles utilizando a niños como parapeto para sus operaciones terroristas", luego que los otros dos muertos eran menores.
El Ejército de EE.UU. ha reconocido que sus soldados mataron a ocho personas, entre ellos dos menores, en la provincia de Salahedin (norte de Irak), pero acusó a las víctimas de ser insurgentes que utilizaban a niños para cubrir sus "operaciones terroristas".
Ocho civiles murieron ayer por disparos estadounidenses lanzados desde un helicóptero contra un vehículo que circulaba en el pueblo de Al Mazra, dijeron a Efe fuentes policiales iraquíes.
Según un comunicado difundido anoche por el mando militar de EE.UU., "los pasajeros del coche se resistieron a salir de él con las manos en alto y mostraron una actitud agresiva hacia las fuerzas de la coalición, que se vieron forzadas a enfrentarse a ellos y los mataron".
La nota expresa que las fuerzas de la coalición lamentan cualquier víctima civil y culpa a los insurgentes por "exponer la vida de civiles utilizando a niños como parapeto para sus operaciones terroristas".
Fuentes policiales iraquíes informaron ayer a Efe de la muerte de los ocho civiles en Al Mazra, cerca de la ciudad de Beiyi, a 180 kilómetros de Bagdad.
El coronel Mazhar Qaisi, jefe de la policía de Beiyi, aseguró que el helicóptero de EEUU fue el responsable de matar a estas personas, siete de ellos de la misma familia.
Qaisi añadió que las víctimas se disponían a dejar el pueblo cuando el helicóptero disparó contra ellos, tras haber recibido órdenes de una patrulla sobre el terreno que sospechaba del coche y de sus ocupantes.
El coronel explicó que las víctimas pertenecen a la tribu Shamar, una de las mayores de Irak, cuyos miembros viven en el desierto y desconocen cómo tratar con las fuerzas de ocupación.