26 de mayo de 2008
La Junta de Myanmar se ha negado a permitir que los barcos militares extranjeros entren en sus aguas a entregar los recursos, lo que enfureció a los galos.
La armada francesa ha abandonado la idea de tratar de entregar ayuda humanitaria directamente a Myanmar, y en cambio desviará su cargamento hacia la vecina Tailandia, dijo el domingo el Ministerio francés de Relaciones Exteriores en un comunicado.
La declaración dijo que el Programa Mundial de Alimentos de la ONU se haría cargo del envío y aseguraría que llegue a las víctimas del ciclón Nargis que devastó al delta del río Irrawaddy en Myanmar este mes.
La asistencia de 1.000 toneladas, que incluye medicamentos, alimentos y tiendas de campaña, ha estado esperando en un buque de la armada francesa en las costas de Myanmar desde el 17 de mayo, a la expectativa de que la junta local aprobara su entrega a las víctimas de la tormenta.
Si bien los líderes de la junta acordaron el viernes admitir el acceso de los trabajadores asistenciales a la zona del desastre, se han negado a permitir que los barcos militares extranjeros entren en sus aguas, lo que enfureció a Francia.
"Estamos particularmente perturbados porque las autoridades birmanas no han permitido que las 1.000 toneladas de ayuda(...) se desembarcaran y distribuyeran directamente", dijo el comunicado francés.
"Esta ayuda proveerá alimentos y acceso al agua potable a 100.000 personas por 15 días y ofrecerá refugio a 60.000 víctimas, además de respaldo médico", añadió.
Un barco de la armada estadounidense que transportaba asistencia también se encuentra en las costas de Myanmar, y también se le negó el acceso.
El comunicado francés dijo que "nada justifica" que a las víctimas de una catástrofe natural se les niegue el acceso a la asistencia.
El ciclón del 2 de mayo dejó 134.000 personas muertas o desaparecidas y otras 2,4 millones desposeídas.