28 de mayo de 2008
Su esposa, en tanto, permancerá en la cárcel un mínimo de 28 años.

Monique Olivier, esposa y cómplice, deberá permanecer en prisión 28 años.
El asesino en serie francés Michel Foruniret fue condenado hoy a cumplir cadena perpetua por el asesinato de siete jóvenes entre 1987 y 2001.
Su esposa y cómplice Monique Olivier, sentenciada también a perpetuidad, permanecerá en la cárcel un mínimo de 28 años.
La Justicia consideró culpable a Fourniret, de 66 años, de la muerte en Francia y Bélgica de siete mujeres jóvenes o adolescentes que fueron objeto de violación o tentativa de violación y de agresión a otras tres chicas que lograron escapar.
El fallo del jurado coincide prácticamente con la petición de la Fiscalía, que había solicitado la semana pasada que la pena de por vida a Foruniret no pudiera ser reducida y que Olivier cumpliera, al menos, 30 años de cárcel.
Conocido como el "ogro de las Ardenas", Fourniret es sospechoso de ser uno de los mayores asesinos en serie de Francia y su esposa, Monique, de servirle de cómplice en varios de sus crímenes.
Foruniret, que reconoció varias de las muertes de las que se le acusa, negó implícitamente dos de los crímenes por los que comparece ante la Justicia y defendió a su esposa.
"Insisto en decir que Monique Olivier es una buena mujer incapaz de perjudicar a nadie en la sociedad", declaró Fourniret. Ella, simplemente, se mostró arrepentida y declaró que lamenta "todo" lo que ha hecho.
El presunto asesino en serie y su esposa fueron detenidos en Bélgica en 2003, aunque, además de los siete asesinatos por los que se les juzga, se sospecha que pudieron cometer alguno más.
La brutalidad de las acciones de las que se les acusa y el enigma que rodea a la pareja, su mentalidad y sus motivaciones han sido objeto de análisis durante el juicio, por el que han desfilado psicólogos y expertos en asesinos en serie.
Uno de éstos definió a Fourniret como el ejemplo más completo de asesino en serie de Francia.
El caso Fourniret saltó a la luz pública cuando en 2003 la Policía belga detuvo al sospechoso, después de que escapara una joven que mantenía secuestrada.
Desde entonces, agentes belgas y franceses han tratado de reconstruir el presunto recorrido criminal del hombre, que, a lo largo de la instrucción, confesó asesinatos y llevó a los investigadores a lugares donde estaban enterradas algunas de las víctimas.