7 de junio de 2008
El Presidente Hugo Chávez y miembros de su equipo ministerial dijeron que la ley ayudará a las autoridades a detectar y neutralizar amenazas a la seguridad nacional.
La Iglesia Católica rechazó la promulgación de una nueva ley decretada por el gobierno que sanciona a quienes se nieguen a cooperar como informantes de las agencias de inteligencia.
"La ley fue redactada de manera muy genérica (al punto) que ni siquiera estaría a salvo el secreto de confesión. La Conferencia Episcopal la estudiará (la ley) a fondo, pero todo parece indicar que está ley es regresiva y restrictiva de los derechos humanos consagrados en la constitución, y en consecuencia la rechazamos", advirtió el cardenal Jorge Urosa Savino.
El Presidente Hugo Chávez y miembros de su equipo ministerial dijeron que la ley ayudará a las autoridades a detectar y neutralizar amenazas a la seguridad nacional, incluyendo cualquier intento de asesinato o conspiración para derrocar al gobierno. Pero grupos de defensa de los derechos humanos denunciaron el lunes que la ley viola el derecho de los sospechosos a contar con un proceso en conformidad con las leyes.
Bajo la ley promulgada la semana pasada, los venezolanos que se nieguen a cooperar con los organismos de inteligencia actuando como informantes enfrentan hasta cuatro años de cárcel.
Las fuerzas de seguridad quedaron habilitadas para recolectar evidencias a través de medios electrónicos de vigilancia, como grabación de llamadas telefónicas, sin necesidad de contar con la orden de un juez. También las autoridades pueden retener pruebas que soliciten los abogados defensores si consideran que lo hacen para proteger la seguridad nacional.
Chávez negó que la ley viole las libertades civiles y argumentó que está integrada en "un marco de un gran respeto a los derechos humanos". Además, agregó que la reforma de los servicios de espionaje tiene como propósito frustrar los esfuerzos de Washington por recoger información sobre su gobierno.
El Presidente señaló que la ley ayudará a evitar rebeliones militares similares al golpe de abril de 2002 que lo desalojó brevemente del poder.