15 de junio de 2008
Unos 80 insurgentes, presuntamente talibanes, asaltaron anoche la cárcel principal de Kandahar después de que uno de ellos estrellara un camión bomba contra la entrada de la prisión.
Tropas internacionales y afganas buscan a los casi 900 prisioneros, entre ellos unos 350 insurgentes, que escaparon ayer de una cárcel de la localidad sureña de Kandahar, declarada en estado de excepción por las autoridades.
Unos 80 insurgentes, presuntamente talibanes, asaltaron anoche la cárcel principal de Kandahar después de que uno de ellos estrellara un camión bomba contra la entrada de la prisión, según el viceministro afgano de Justicia, Mohammad Qasim Hashimzai.
Durante el asalto talibán al centro penitenciario se iniciaron tiroteos que acabaron con la vida de nueve policías, siete prisioneros y un civil.
Las autoridades lanzaron una investigación para averiguar si algunos de los funcionarios del gobierno estuvieron involucrados en el ataque de decenas de combatientes talibanes que actuaron al estilo de los comandos durante la noche del viernes.
Kandahar es la ciudad feudo desde la que los talibanes conquistaron Afganistán en 1996. En 2001, cuando Estados Unidos invadió Afganistán con la colaboración de tropas pastunes, en esa misma cárcel fueron liberados 2.000 presos políticos que se encontraban bajo la custodia de los talibanes.