2 de julio de 2008
El candidato prometió un "nuevo compromiso" con los grupos doctrinarios.
La virtual opción demócrata a la presidencia de Estados Unidos, Barack Obama, prometió hoy reforzar el respaldo gubernamental a los grupos basados en credos activos en sus comunidades locales, en un intento por atraer desde el campo republicano a votantes religiosos.
Obama afirmó que grupos seculares y religiosos sin fines de lucro eran necesarios para enfrentar la pobreza en Estados Unidos, aunque deberán tolerar leyes de no discriminación y cumplir otras condiciones para recibir fondos gubernamentales.
"Sé que a algunos les pone los pelos de punta la idea de que la fe tiene un espacio en la plaza pública", afirmó Obama en un discurso en Zanesville, estado de Ohio.
"Creo profundamente en la separación de la iglesia y el Estado, pero no creo que esta asociación ponga en peligro esa idea", declaró.
El presidente de Estados Unidos, George W. Bush, ha sido uno de los mandatarios que más ha apoyado la idea de respaldar a grupos religiosos en el servicio comunitario. Creó una oficina especial para el tema tras asumir su cargo.
Obama señaló que los esfuerzos de la administración Bush han sido insuficientes y frecuentemente usados con "fines partidarios", al ayudar a grupos que apoyan causas conservadores en estados decisivos para la elección presidencial.
Obama prometió un "nuevo compromiso" con el programa y apoyar a grupos religiosos que no han buscado fondos en el pasado.
"Será una parte clave de mi administración", afirmó.
Obama fue criado mayormente en Hawaii en una familia no religiosa y sólo fue bautizado cristiano como adulto.
El senador por Illinois también trabajó con grupos religiosos y otros en Chicago antes de entrar a la política, y ha argumentado que los demócratas no deben ceder terreno al Partido Republicano cuando se trata de votantes religiosos.
"No crecí en un hogar especialmente religioso. Sin embargo, mi experiencia en Chicago me mostró cómo la fe y los valores podían ser un ancla en mi vida", afirmó Obama.
Los evangélicos protestantes, que representan un cuarto del electorado norteamericano, han votado mayormente por los republicanos en las últimas elecciones. Sin embargo, algunos líderes evangélicos han mostrado reservas sobre el virtual candidato republicano John McCain, que usualmente se muestra más reacio a debatir sobre su fe cristiana.
Obama afirmó que grupos de todos los credos son necesarios para combatir la pobreza y reducir el crimen en las zonas pobres.
"Si vamos a hacer algo sobre la injusticia de milliones de niños que viven en la extrema pobreza, necesitamos coaliciones interreligiosas", afirmó.