22 de julio de 2008
Según medios locales, el soldado hebreo confesó que su comandante fue quien le ordenó disparar al palestino una bala de goma.
Las autoridades israelíes detuvieron al soldado que fue visto en un video disparando, aparentemente con balas de goma, contra un prisionero palestino maniatado, informaron medios locales, los que aseguraron que el soldado confesó que su comandante fue quien le ordenó disparar al palestino una bala de goma.
La filmación difundida ayer por la organización de defensa de los derechos humanos Btselem, muestra a Ashraf Abu Rajma, de 27 años, detenido durante una manifestación, con los ojos vendados y las manos maniatadas, junto a un jeep militar israelí. Un soldado parado a su costado dispara su arma contra el pie del prisionero, presuntamente con munición de goma. Más tarde, Rajma contó al servicio online de noticias "ynet" que fue atendido por un médico militar de una herida leve en el dedo gordo del pie y posteriormente puesto en libertad.
Según los medios israelíes, el soldado hebreo explicó en el interrogatorio que durante la manifestación se lanzaron piedras contra los soldados. Rajma habría sido uno de los agresores y de esta forma se pretendía intimidarlo.
El comandante, sin embargo, declaró que no ordenó disparar contra el palestino, sino que el soldado debió de "malinterpretar" su orden, pero asumió su responsabilidad por el incidente.
Defensores israelíes de derechos humanos manifestaron que no se trata de un hecho aislado, sino que la exagerada brutalidad del Ejército empleada en manifestaciones tanto contra israelíes como palestinos es algo habitual.
El Ejército calificó el hecho de "incidente grave" que va contra los valores castrenses. "Las reglas de conducta de las fuerzas de defensa israelíes prohíben claramente todo daño contra quienes se encuentran en su custodia y están comprometidas con la dignidad humana y la seguridad de todos los detenidos", señalaron las Fuerzas Armadas en un comunicado.
Un portavoz del Presidente palestino, Mahmmoud Abbas, habló hoy de "holocausto" y exigió una intervención internacional. "Este crimen brutal refleja las verdaderas intenciones de Israel hacia nuestra gente así como la cultura de violencia afianzada en el Ejército israelí", dijo Nabil Abu Rudeineh.
Mientras tanto, el Ejército hebreo continuó hoy su campaña de redadas y arrestos en Cisjordania, procediendo a detener a una legisladora y varias personas destacadas del mundo de los negocios en barrios de Ramallah, en el norte de este territorio palestino, informaron fuentes de la policía local.