2 de agosto de 2008
Los ataques ocurridos en 2002 causaron la muerte de más de 200 personas.
La oficina del fiscal general de Indonesia insistió hoy en que continuará con sus planes para ejecutar mediante un escuadrón de fusilamiento a los tres militantes musulmanes sentenciados a muerte por los atentados de Bali de 2002, a pesar de que los abogados de los acusados dicen que se trata de "tortura".
El fiscal general suplente Abdul Hakim Ritonga dijo que las ejecuciones de Imam Samudra, Amrozi bin Nurhasyim y Ali Ghufron son legales y están basadas en la decisión de la Corte Suprema de rechazar la primera apelación de los atacantes.
"Los tres serán ejecutados por escuadrones de fusilamiento en línea con la ley existente", señaló Ritonga ante periodistas. "La decisión de la corte de rechazar su primera apelación es suficiente para que la fiscalía general lleve a cabo las ejecuciones", añadió.
Imam Samudra, Amrozi y su hermano Ali Ghufron, alias Mukhlas, nunca mostraron arrepentimiento por los ataques con bomba en Bali en 2002 que causaron la muerte de más de 200 personas.
Una corte de Bali los sentenció a muerte en 2003. Ritonga explicó que la ley permite a los convictos y a sus abogados pedir la revisión del caso sólo una vez. Insistió en que la fiscalía ignorará los planes de la defensa de desafiar la medida constitucionalmente y que procederá con la ejecución.
Sin embargo, Ritonga no precisó una fecha para la ejecución. El fiscal general Hendarman Supandji reveló el mes pasado que los tres hombres serán ejecutados antes del mes sagrado musulmán de Ramadán, que comenzará en septiembre.