24 de agosto de 2008
De los 532 niños que perdieron a ambos padres en el terremoto, 240 eran menores de 14 años, pero la mayoría tienen abuelos y otros familiares supervivientes.
Las autoridades provinciales de Sichuan, arrasada por el terremoto del pasado 12 de mayo, comenzaron ya los procesos para dar en adopción a 88 menores, que perdieron a ambos padres en la tragedia, a familias chinas.
El proceso, que forma parte de las tareas de reconstrucción y de recuperación de la vida normal en la castigada provincia, permite la adopción de los huérfanos solamente a familias chinas cualificadas por el Ministerio de Asuntos Civiles y de la provincia.
De los 532 niños que perdieron a ambos padres en el terremoto, 240 eran menores de 14 años, pero la mayoría tienen abuelos y otros familiares supervivientes.
Solamente 88 menores no tienen familia alguna y necesitan ser atendidos, dijo Chen Kefu, subdirector del departamento provincial de Asuntos Civiles.