12 de septiembre de 2008
El envío de las tropas militares a Rio fue solicitado al gobierno federal en agosto por el gobernador del estado, Sérgio Cabral.

Miles de soldados federales llegaron a Rio de Janeiro para "garantizar" la "seguridad y el orden" en vistas de los comicios municipales del 5 de octubre, frente al accionar de narcotraficantes y bandas parapoliciales.
Los integrantes de las Fuerzas Armadas comenzaron a ocupar cinco de las siete favelas (barriadas pobres) de Río, consideradas de "alto riesgo" para el proceso electoral, a causa del accionar de esos grupos. El envío de las tropas militares a Rio fue solicitado al gobierno federal en agosto por el gobernador del estado, Sérgio Cabral, del Partido Movimiento Democrático Brasileño (PMDB), de centro, y aceptado luego por la Justicia electoral.
El pedido de Cabral tuvo lugar luego de que parapoliciales y narcotraficantes afectaron el curso normal de las campañas electorales, con amenazas a candidatos y a periodistas que acompañaban a los políticos en su paso por las favelas, en donde viven -según datos oficiales- unos 2,5 millones de personas.
"La situación en Rio es grave. Tenemos narcotraficantes y grupos milicianos de parapoliciales que dominan comunidades enteras en Rio", afirmó el gobernador Cabral a la hora de pedir al gobierno de Lula da Silva el envío de las tropas.
El gobernador formalizó su pedido luego de que Rio vivió varios episodios de coacción a votantes, candidatos y periodistas.
A fines de julio, un grupo de periodistas que cubrían un acto de campaña en una favela de la zona oeste de la ciudad fue abordado por una decena de hombres encapuchados y armados, que les impidió seguir los pasos del candidato a alcalde Marcelo Crivella, del Partido Republicano Brasileño (PRB), uno de los favoritos en los sondeos.
NOCHES DE VIOLENCIA
La noche del martes, un vidriero, Anderson Faria Fernandes Bezerra, de 36 años, fue asesinado a tiros mientras colocaba una publicidad electoral en Campo Grande, zona oeste, por dos motociclistas que, se presume, integran una banda parapolicial.
Además, al menos cinco ómnibus, cuatro camiones, tres jeeps y cuatro vehículos blindados, con hombres del ejército, vestidos con ropas de camuflaje y armados con fusiles y pistolas, fueron apostados en la favela Cidade de Deus, en Jacarepaguá, zona oeste de la ciudad.
Del otro lado de la ciudad, unos 500 efectivos de la marina, con apoyo de la Aeronáutica, se apostaron en las favelas Nova Esperan!a y Vila do Joao, en el Complejo da Maré, zona norte de la ciudad y conocida como "la Franja de Gaza carioca" por sus elevados y permanentes índices de violencia urbana.
Las operaciones buscaban que al final del día estuvieses desplegados en Rio de Janeiro unos 2.500 militares.
La llegada de las tropas tuvo lugar en el marco de la Operación Guanabara, cuyo objetivo es permitir que las campañas electorales se desarrollen libres de amenazas del narcotráfico y de los parapoliciales, y que se extenderá hasta el día de los comicios. La Operación Guanabara prevé el arribo de más efectivos, hasta totalizar los 3.500 militares determinados en conjunto por el gobierno federal, el estadual y la Justicia electoral.
De acuerdo a voceros de la Marina, el despliegue de los militares en la ciudad "no afectará" la vida cotidiana de los moradores.