latercera.cl

29 de septiembre de 2008

MUNDO

Morales apoya marcha hacia La Paz para exigir el referendo constitucional

"Esta marcha es de refundación de Bolivia aprobando la nueva Constitución", aseguro el Presidente de Bolivia.

EFE


27/09/2008 - 23:34

Los movimientos sociales y sindicales afines al Presidente Evo Morales decidieron hoy, con el apoyo del mandatario, marchar hasta La Paz para forzar al Congreso a convocar los referendos necesarios para aprobar la nueva Constitución de Bolivia.

La Coordinadora Nacional por el Cambio (Conalcam), que aglutina a los diferentes sectores que apoyan al Gobierno, tomaron esta decisión en una asamblea celebrada en Cochabamba en la que intervino el Presidente boliviano.

La marcha comenzará el próximo 13 de octubre en Caracollo, en el departamento andino de Oruro, a algo más de 200 kilómetros de La Paz, y se dirigirá "contra el Congreso" hasta que apruebe los referendos que requiere el proyecto de Constitución que impulsa el oficialismo.

"Esta marcha es de refundación de Bolivia aprobando la nueva Constitución", dijo Morales al tiempo que se mostró "convencido de que va a ser una marcha histórica".

El mandatario terminó su discurso al grito de "patria o muerte", habitual en las intervenciones que dirige a sus bases.

El presidente de la Conalcam, Fidel Surco, leyó las conclusiones de la asamblea de hoy, entre las que figura: "convocar a la marcha y movilización nacional a partir del 13 de octubre (...) a la ciudad de La Paz, contra el Congreso nacional, hasta lograr aprobar la ley de convocatoria" de la consulta constitucional.

El Congreso en Bolivia incluye la Cámara de Diputados, con mayoría oficialista, y el Senado, controlado por la oposición. Aunque podría ver la ley en una sesión conjunta de ambas cámaras, el Movimiento al Socialismo de Morales requiere los votos de la oposición.

Sin embargo, la oposición en el Congreso ya ha anunciado en reiteradas ocasiones que no permitirá que se convoquen los referendos porque rechaza de plano el proyecto constitucional.

Durante las numerosas intervenciones que moderó el propio Morales, muchos líderes indígenas y campesinos exigieron que el Congreso sea "cercado" hasta que convoque los dos referendos.

Las bases de Morales ya organizaron el 28 de febrero de este año un cerco al Congreso que aprobó, en una polémica sesión a la que muchos diputados de la oposición no pudieron acceder por esa medida de presión, una ley de convocatoria de la consulta constitucional que días después fue rechazada por la Corte Nacional Electoral (CNE).

El vicepresidente de Bolivia, Álvaro García Linera, también intervino durante la asamblea de la Conalcam y defendió que la nueva Constitución tiene que ser aprobada "con diálogo, ojalá con diálogo, o sin diálogo".

García Linera se refirió así al proceso negociador abierto con la oposición regional para pacificar el país tras la ola de violencia entre oficialistas y autonomistas que se desató hace dos semanas y que terminó con la muerte de al menos 17 personas en Pando.

El vicepresidente acusó a los prefectos (gobernadores) de "golpismo constituyente", ya que el proyecto de Constitución fue aprobado por 168 de los 255 miembros de la Asamblea Constituyente, y los opositores pretenden "ganar en la negociación lo que perdieron en la elección".

"Querer cambiar la Constitución, con el voto de 9 constituyentes lo que han hecho 168, eso es golpismo constituyente, y nosotros no lo vamos a aceptar", sentenció el vicepresidente.

"Esta nueva Constitución, que nos está costando tanto dolor (...) tenemos la obligación de no negociarla con unos bandoleros", dijo.

García Linera dijo que el Ejecutivo "flexible y tolerante" ha dado cuatro veces la otra mejilla al adversario pero que, esta vez, la quinta "corresponde la fuerza del Gobierno, la fuerza de la movilización, y la fuerza de la resistencia democrática".