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7 de noviembre de 2008

MUNDO

Uribe pide a nuevo comandante del ejército capturar a jefes de las Farc y respetar DDHH

Oscar González asume luego de que su antecesor renunciara en medio de un escándalo en que al menos 27 oficiales se vieron implicados en supuestas ejecuciones extrajudiciales.

AP


06/11/2008 - 16:31

El Presidente de Colombia, Alvaro Uribe instruyó hoy al nuevo comandante del ejército a resguardar celosamente el respeto a los derechos humanos en las filas, a la vez que diera rápida captura a los jefes de las Farc y a prófugos narcotraficantes.

Un ejército "no puede permitir que algunas personas le hagan daño a su buena reputación (...) aquí ha habido crímenes, que afectan la imagen de la institución y que tienen que ser sancionados ejemplarmente", dijo Uribe al dar posesión al nuevo comandante del ejército, general Oscar González, de 55 años, 38 de ellos en las filas castrenses.

El Mandatario le exigió "gran eficacia en el campo de batalla y gran desempeño en la oficina de los derechos humanos".

González llega al cargo después de que su antecesor, el general Mario Montoya, renunciara en medio de un escándalo en que al menos 27 oficiales se vieron implicados en supuestas ejecuciones extrajudiciales de civiles.

"Las armas de la república están concebidas para garantizar la vida de los colombianos y a fin de garantizarla, derrotar a los violentos", añadió el jefe de Estado.

Luego, Uribe encomendó al nuevo mando castrense que "las armas de la república, ahora bajo su liderazgo en el ejército, lleguen rápido a lo que queda del secretariado" de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (Farc), integrado por siete comandantes guerrilleros, entre los que están Alfonso Cano y Jorge Briceño, a quienes mencionó en su discurso.

Uribe también nombró a Pedro Guerrero, alias "Cuchillo" y Daniel Barrera, alias "El Loco Barrera", dos presuntos narcotraficantes prófugos, cuya captura demandó.

GRANDES DESAFIOS
Poco antes, en su discurso al asumir la comandancia del ejército, el general González afirmó que estaba consciente de los desafíos de su cargo.

El "respeto a los derechos humanos y al derecho internacional humanitario será mi tarea prioritaria", dijo González.

"Sé que por culpa de unos pocos estamos pasando unos tragos amargos, tragos que tenemos que digerir los más pronto posible y cuya lección, por dura que haya sido, no debemos olvidar, precisamente para que no vuelvan a ocurrir", añadió el oficial.

Temprano al participar en otra ceremonia militar por el aniversario de la fuerza aérea, Uribe anunció que cada unidad militar y de la policía dispondrá de un oficial que recibirá quejas de ciudadanos sobre posibles abusos de la fuerza pública.

La denuncia en agosto y septiembre pasado sobre la desaparición y asesinato este año de 11 hombres oriundos de Soacha, una barriada pobre al sur de Bogotá, cuyos cadáveres aparecieron en fosas comunes en una región del noreste del país, tras haber sido reportados como muertos en combates con el ejército, desembocó el 29 de octubre en la destitución y dada de baja de 27 militares, entre ellos tres generales, por negligencia en procedimientos castrenses que pudieron facilitar esos casos.

Esta semana el caso de Soacha y la destitución de los oficiales costó también la cabeza del comandante del ejército, quien renunció al cargo.