10 de mayo de 2008
La paralización se debe a la falta de especialistas, que a juicio de los profesionales movilizados, pone en riesgo la vida de 300 mil pacientes.

Un paro indefinido iniciaron 130 facultativos del Hospital Ernesto Torres de Iquique, debido a la carencia de especialistas en el centro asistencial, lo que, a su juicio, pone en riesgo la vida de cerca de 300 mil pacientes que se les entrega atención el recinto.
La movilización que se inició hoy, obligó a postergar cerca de 15 operaciones electivas y las atenciones de los pacientes en el consultorio médico del recinto. Sólo se mantuvieron en sus puestos de trabajo cerca de 50 médicos que se desempeñan en la Unidad de Urgencias.
El presidente del Consejo Regional del Colegio Médico, Roberto Gálvez, explicó que la movilización es el resultado de la crisis que enfrenta el centro asistencial y que hace necesaria la inmediata intervención de la ministra de Salud, María Soledad Barría. “Faltan más de 40 especialistas en el recinto, radiólogos, anestesistas, traumatólogos, neurocirujanos, entre otros. A eso debemos sumar, el colapso que enfrenta la Unidad de Tratamientos Intensivos, la cual se encuentra absolutamente sobrepasada. La situación en el Hospital de Iquique es crítica y ha llegado a un punto en que se ha puesto en riesgo la salud de la población”, puntualizó.
La situación más complicada que enfrenta el recinto es la falencia de neurocirujanos, ya que actualmente sólo existe un médico que tiene un convenio de llamados, pero no de obligatoriedad a concurrir a emergencias que se susciten. “A partir del 20 mayo, no habrá ningún tipo de atención de un neurocirujano, ya que la doctora que estaba acudiendo a las emergencias renunció al hospital, por lo tanto, desde esa fecha nadie podrá accidentarse ni presentar problemas de salud que involucren el chequeo de parte de ese especialista. La situación que se vive es de absoluta irresponsabilidad”, indicó.
Gálvez apuntó que deben concretarse en el breve plazo los llamados a concurso público para llenar los cargos de urgencia y regularizar una serie de problemas que enfrenta el recinto asistencial, entre los que enunció la habilitación de la Unidad de Pacientes Respiratorios y la UTI Pediátrica. “Las autoridades de salud han asegurado que el hospital está funcionando perfectamente bien y esa aseveración es falsa, lo que se puede constatar en hechos reales. Actualmente, hay sólo 4 camas en la UTI de adultos y los pacientes en urgencias deben esperar entre 6 a 8 horas para ser atendidos, lo que evidencia la crisis del recinto. Actualmente, estamos atendiendo a unos 300 mil pacientes y absorbiendo las demandas de toda la región de Tarapacá, ya que el Hospital Básico de Alto Hospicio no pasa de ser un consultorio”, insistió.
El paro de los médicos se extenderá indefinidamente y podrían agudizar las movilizaciones a partir de la próxima semana.
En tanto, el intendente de Tarapacá, Pablo Valenzuela, llamó a los profesionales a flexibilizar las posturas e indicó que se deben buscar soluciones a los problemas a través del diálogo.