12 de mayo de 2008
Al menos 83 mil hectáreas de bosque nativo se verán impactadas por las cenizas del Chaitén.

La columna de cenizas y gases que emana hace nueve días desde el cráter del volcán Chaitén no sólo representa una amenaza por el peligro de que se precipite a tierra y devaste los poblados cercanos. A juicio de expertos, la nube de partículas que se mantiene en suspensión y el material que ya se ha depositado en el suelo han afectado a 27 mil hectáreas de alerce en la provincia de Palena.
La superficie de bosque cubierta por cenizas representa el 10% de la extensión de estos árboles en el país, que alcanza las 236 mil hectáreas en las regiones de Los Ríos y Los Lagos. Según expertos, esta condición puede causar intoxicación en las hojas de los árboles, o bien derribarlos por la acumulación de estas partículas sobre ellos. Otro riesgo al que están expuestos es que hayan sido alcanzados por material incandescente.
La cifra del área en riesgo fue calculada por expertos del Instituto Forestal (Infor), del Ministerio de Agricultura. Desde el inicio del fenómeno volcánico, la entidad ha monitoreado -con imágenes satelitales- no sólo el peligro sobre los alerces: sus observaciones incluyen la totalidad del bosque nativo que ha sido afectado por el material piroclástico.
AREA BAJO CENIZAS
Según el investigador Carlos Bahamondez, las zonas boscosas afectadas se ubican en las comunas de Chaitén y Hualaihué. De las 770 mil hectáreas de vegetación nativa presentes en esas comunas, 83 mil están bajo la influencia de la nube de partículas emanadas por el Chaitén. Estas comprenden, además de alerces, el tipo de bosque siempreverde (que contempla la tepa, luma, canelo, entre otras especies), coihues y cipreses.
Según Bahamondez, "lo que estamos haciendo es chequeando la superficie, verificando cómo la nube se va moviendo y va afectando cada vez más terreno y, en la medida en que esto termine, si pasa pronto, tenemos un plan de visitar en terreno el impacto que ha tenido este volcán". En ese estudio, se medirá el espesor de la ceniza sobre el bosque, los efectos sobre el suelo y se realizará un catastro sobre los daños en las especies.
El temor del equipo de expertos del Infor es que una gran parte de la superficie afectada de árboles tenga daños irrecuperables. Ello, debido a la cantidad de días que ha estado la nube de partículas sobre los bosques.
"Lo peor que podría pasar es que, por lo menos, el 80% de las 83 mil hectáreas afectadas estuvieran con problemas de mortalidad. Ese es el peor escenario. Con la visita vamos a poder hacer proyecciones apropiadas", añade el especialista.