14 de mayo de 2008
El glaciólogo Andrés Rivera explica a La Tercera.com las variables que deben estar presentes para que inundaciones como las de ayer se repitan nuevamente en los sectores aledaños al volcán.

Mientras el mundo sigue atento al proceso eruptivo del volcán Chaitén, hay fenómenos naturales que se han desarrollado en forma paralela y que están provocando tanto o más daño que la erupción misma.
Uno de ellos es la inundación que sufrió el pueblo más cercano al volcán, donde más de 40 propiedades fueron afectadas por el desborde del río Blanco que sepultó autos y llenó casas de lodo y agua.
Todo esto debido a la combinación de dos factores principales: por una parte intensas precipitaciones en la cuenca del río, y por otro, la intensa actividad volcánica que ya cuenta trece días.
Así lo indicó Andrés Rivera, experto en glaciares del Centro de Estudios Científicos de Valdivia, quien remarcó que este fenómeno se produjo básicamente debido a las fuertes lluvias registradas durante los días previos, y a la acumulación de material volcánico que ha ido quedando en los causes de los lugares aledaños al río.
"Cuando existen fuertes precipitaciones el agua no puede escurrir fácilmente, por lo que eventualmente pueden producirse acumulaciones de agua lluvia en algunos sectores. Y como el material volcánico que se ha ido juntando no es totalmente firme, llega un punto en que la cantidad de agua acumulada es tan grande, que lo expulsa en forma repentina", indicó Rivera.
Además, el experto descartó completamente que el desborde del río se haya efectuado producto del derretimiento de algún glaciar como se dijo en algún momento, pues señala que "la inundación no se explica por deshielo o derretimiento de glaciares, ya que la cuenca del río Blanco no tiene glaciares", ni tampoco tiene conexión alguna con el glaciar más cercano, el Michinmahuida.
GLACIAR MICHINMAHUIDA
En cuanto al riesgo de que este enorme glaciar que se encuentra en el volcán Michinmahuida se derrita producto de las altas tempraturas de las cenizas eyectadas por el volcán, el glaciólogo señala que es casi imposible que de ocurrir afecte a Chaitén, pues la vía natural de evacuación de las aguas es hacia otros ríos que no llegan al pueblo.