1 de junio de 2008
La adquisición, que será decidida por el ministro de Defensa antes del 30 de julio, tendrá un valor de 70 millones de dólares.
El Ministerio de Defensa chileno definirá los próximos días la compra de un poderoso satélite con capacidades civiles y militares, revelaron hoy altas fuentes de esa institución.
La adquisición tendrá un valor de 70 millones de dólares y será otorgada a una de las dos empresas que resultaron finalistas en el proceso de licitación, las que son de origen canadiense y francés.
Ambas compañías fueron seleccionadas finalmente hoy, luego que fuera desechada por razones económicas la oferta israelí, favorita de los uniformados por razones técnicas y de cooperación bélica.
Las Fuerzas Armadas chilenas mantienen una larga relación con los institutos castrenses de ese país de Cercano Oriente, desde que ellos abastecieron a la dictadura de militar de armas durante la década de 1980.
La decisión final en todo caso quedó ahora en manos del ministro de Defensa, José Goñi. La compra misma será sancionada antes del 30 de junio.
El satélite podrá captar imágenes multiespectrales de las naciones vecinas, revelaron las fuentes militares consultadas.
Las propuestas, que dejaron atrás también ofertas rusas, coreanas e indias, permitirán a Chile contar con imágenes de alta resolución de su territorio y Sudamérica.
En detalle, el satélite podrá obtener fotografías blanco y negro con una visión cercana a un metro cuadrado por píxel y de unos cuatro metros cuadrados para imágenes multiespectrales, como infrarroja y ultravioleta.
Además estará programado para navegar por una amplia zona del planeta, lo que le posibilitará recoger información territorial de países como Argentina, Bolivia y Perú.
La iniciativa fortalece la capacidad espacial de Chile y coincide con el interés del Ejército por adquirir un avión espía no tripulado, como sinceró en abril su comandante en jefe, Oscar Izurieta.
La adquisición se suma a las compras por miles de millones de dólares que el país hizo de aviones F-16, tanques antinucleares alemanes Leopard, fragatas y submarinos.
Los requerimientos de la licitación para la compra del satélite fueron elaborados por la civil Comisión para Asuntos Espaciales. El proceso de adquisición comenzó a mediados de 2007.
La licitación internacional invitó a las 25 principales empresas espaciales del mundo, de las cuales sólo 15 respondieron al llamado. Firmas alemanas y estadounidenses rechazaron la convocatoria por los bajos costos.
Según el Ministerio de Defensa, la estrategia espacial, de la cual el satélite es parte, incluye crear una nueva institucionalidad espacial con capacidades ejecutivas y de coordinación civil.
Lo anterior supone además sancionar a nivel presidencial una nueva política espacial nacional.
Con esta inversión, Chile podrá contar autónomamente con información territorial para la agricultura, la minería, el medio ambiente y la vigilancia de las fronteras, según Defensa.
Para ese ministerio, el satélite también tendrá un papel fundamental en la optimización de los mecanismos de prevención y mitigación de catástrofes.