2 de agosto de 2008
Según el presidente de la colectividad lo que se debe hacer en situaciones conflictivas, es llegar a un acuerdo y no alejar al alumno del establecimiento.
El Colegio de Profesores, a través de su presidente Jaime Gajardo, criticó hoy la sanción de cancelación de matrícula contra la alumna del Liceo Darío Salas, María Música Sepúlveda, quien a mediados de mes pasado arrojó un vaso de agua a la ministra de Educación, Mónica Jiménez.
“Se trata de una medida tan o más grave que aquella que se pretende sancionar. Se pretende resolver con una medida administrativa lo que es un problema pedagógico”, dijo Gajardo.
El presidente de la colectividad sostuvo que la figura de la expulsión no existe hoy en los reglamentos. “Lo que uno hace cuando hay situaciones conflictivas, es conversar, llegar a un mutuo acuerdo y buscar la mejor solución, que no necesariamente para con el alejamiento del alumno”.
“Claramente al no existir esta figura las autoridades se exponen a que tengan un revés en los tribunales, ya que si la apoderada -con un abogado- hace sus presentaciones, este tema lo va a ganar la apoderada en los tribunales y este será otro revés para las autoridades políticas”, agregó.
El Colegio de Profesores lamentó además que los docentes del establecimiento “se vieran en la encrucijada de decidir sobre el futuro de una niña de 14 años, en circustancias tan complejas como ésta”. “Nos parece que, producto de la presión de los medios y los juicios previos emitidos por las autoridades políticass, el Consejo de Profesores del Darío Salas fue imposibilitado para resolver reflexivamente”, agregó.