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28 de agosto de 2008

NACIONAL

Joven madre trasplantada se encuentra en extrema gravedad

La mujer enfrenta un escenario sumamente complejo en el cual "no se puede hablar en ningún caso de éxito".

Juan Patricio Peña A.


27/08/2008 - 13:11

Viviana Agurto, la joven madre de 27 años que necesitaba urgentemente un transplante de hígado luego de sufrir una hepatitis fulminante, fue operada esta madrugada en la Clínica Las Condes, tras cinco días de espera.Sin embargo, según el último parte médico entregado por el centro asistencial, la mujer se encuentra en estado de extrema gravedad.

La mujer que hace siete días tuvo a su hijo recién nacido se encuentra en la UTI. Según el comunicado, "los médicos tratantes han llamado a ser cautelosos y prudentes, puesto que su situacion es realmente crítica y se enfrenta en estos momentos a un proceso sumamente complejo donde no se puede hablar en ningún caso de éxito".

Las siguientes horas de la paciente son críticas, por lo cual, se le seguirá monitoreando de manera constante. Por esta razón, se hizo un llamado a las personas que tengan el grupo sanguíneo  O Rh+ a acercarse hasta la Clínica Las Condes, desde las 8:30 horas de la mañana hasta las 19:00 horas. Los requisitos son tener entre 18 y 65 años; ser personas sanas sobre 50 kilos, que no estén tomando antibióticos ni tengan la presión alta. Además no deben tener antecedentes de alguna enfermedad crónica, como diabetes, cáncer o Sida.

La mujer era la prioridad en la lista nacional de trasplantes, y se encuentra estable y en observación en la Unidad de Tratamientos Intensivos del recinto hospitalario.

Según explicaron los médicos, las próximas 48 a 72 horas son cruciales pues "el problema del rechazo del hígado está latente. Hay que ir paso a paso", indicó el esposo de la mujer, Héctor Opazo.

"La situación no es de felicidad. Está extremadamente grave. Hay que confiar en Dios, que la gente nos ayude. Que siga con las cadenas de oración que hasta ahora han dado sus frutos, pero la situación no ha mejorado como se esperaba", señaló.

El esposo de Agurto destacó que "ahora hay que esperar no más. Hay que darle tiempo al tiempo, y Dios quiera que salga todo súper bien", indicó.

Opazo dijo que desea "agradecer a la familia y al donante en si. Más adelante yo creo que hablaremos con ellos, si lo desean, para agradecer esa esperanza de vida que le dieron a mi señora".

La joven madre ingresó a pabellón pasadas las 19 horas de ayer, luego que arribara a la Clínica el órgano proveniente del hospital Sótero del Río, donde murió un hombre de 56 años, inscrito como donante.

Opazo, que lleva siete años casado con Agurto, y con quien tiene tres hijos, precisó que la joven también necesita dadores de sangre.


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