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21 de septiembre de 2008

NACIONAL

La historia del soldado chileno condenado por crimen en Irak

A los 10 años, Belmor Ramos y su familia se mudaron al estado de Utah, en EE.UU. Allí el chileno superó problemas iniciales con pandillas y venció su sobrepeso en la adolescencia.

La Tercera


20/09/2008 - 09:08

"Ahora soy una mejor persona. Sé más sobre cómo llevarme bien con otros y manejarme para que las cosas funcionen". Belmor Ramos se ve seguro y tranquilo ante la cámara. En segundo plano, otros reclutas trepan a una alta estructura de madera desde la que luego se descuelgan. Aunque el lugar es el desértico estado norteamericano de Utah, el paisaje muestra manchones verdes. Es algún momento de 2003 y el joven soldado de origen chileno expresa con esas palabras lo que ingresar al Ejército de EE.UU. ha significado para él.

Pero las cosas se complicaron después. El jueves, Belmor fue condenado por un tribunal militar con sede en Alemania a siete meses de cárcel. La razón: se declaró culpable por participar en un crimen de guerra en Irak. Formó parte de un grupo de soldados de su batallón que ejecutó de disparos en la cabeza a cuatro ciudadanos iraquíes. Las víctimas estaban atadas y tenían los ojos vendados. Los soldados arrojaron sus cuerpos a un canal en Bagdad.

Ramos no disparó, pues se quedó haciendo guardia en el humvee del grupo. Sin embargo, admitió que sabía lo que iba a pasar y que estaba de acuerdo: "Los quería muertos", dijo ante el juez militar que lo sentenció.

Ayer su caso fue noticia de portada en varios diarios de Utah y el principal canal, KSL, le dedicó un espacio destacado a la historia del suboficial degradado que llegó al estado a los 10 años proveniente de Chile.

Su familia vive en Clearfield, una ciudad de casi 30 mil habitantes al norte de Salt Lake City. Allí, Victoria Ramos, madre de Belmor, dijo a un diario local que "cuando él se fue a Irak, sabíamos que existía una posibilidad de que perdiéramos a nuestro niño".

Antes de emigrar a EE.UU., el padre de Belmor también fue militar en Chile.

A comienzos de mes, su familia supo que estaba enfrentando algunos problemas en Irak, pero sin tener mayores detalles. Sólo el miércoles, tras regresar de una visita a sus parientes en Chile, Victoria tuvo una idea clara de la situación: "Es una noticia terrible", dijo mientras lloraba a un periodista de The Salt Lake Tribune.

UN ADOLESCENTE CON SOBREPESO
Belmor Ramos es el tercero de seis hermanos y su madre lo describe como un estudiante y soldado ejemplar: "No tuvo problemas en la escuela, siempre fue un buen chico".

Cuando era adolescente sufrió de sobrepeso y Victoria subraya que debió trabajar duro para entrar al Ejército.

La familia inicialmente se había instalado en Salt Lake City. Desde allí se fueron a Clearfield, aparentemente porque Belmor estuvo involucrado en actividad de pandillas, según contó Christopher Williams, su instructor en la Clearfield High School, donde el chileno estudió entre 1999 y 2003. "El era muy abierto sobre eso. Les habló a grupos de estudiantes, tratando de animarlos a no unirse a pandillas", subrayó su ex tutor al canal KSL.

Al igual que otros establecimientos educacionales en Utah, ese colegio tiene un programa de entrenamiento militar para reservistas, a través del cual Ramos se unió al Ejército.

En su último año en la secundaria, el joven aspirante a militar se destacó como instructor y comandante de cadetes.

Cinco años después, su escenario es dramáticamente distinto: Belmer Ramos se apresta a testificar contra sus otros compañeros de batallón implicados en los asesinatos, como parte de un acuerdo para reducir su propio castigo.