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2 de octubre de 2008

NACIONAL

Consideran al "Chacal de Nahueltoro" uno de los 100 crímenes más importantes de Chile en el siglo XX

PDI desclasificó los hechos de violencia más emblemáticos del país, con el objetivo de analizarlos y aplicar las nuevas tecnologías en aquellos casos que quedaron inconclusos.

UPI


02/10/2008 - 09:32

Jorge del Carmen Valenzuela Torres, apodado

Jorge del Carmen Valenzuela Torres, apodado "El Chacal de Nahueltoro".

La Brigada de Homicidios de la Policía de Investigaciones (PDI) "desclasificó los 100 crímenes más importantes del siglo XX en Chile" con el objetivo de analizarlos y aplicar las nuevas tecnologías en aquellos casos que quedaron inconclusos.

Cabe recordar que muchos asesinatos brutales han estremecido el país, como lo sucedido el 20 de agosto de 1960, en el pueblo de Nahueltoro en la Región del Bío Bío. Un campesino analfabeto se emborrachó y asesinó a su conviviente y sus 5 hijos. Se trata de Jorge del Carmen Valenzuela Torres, quien fue apodado como "El Chacal de Nahueltoro".

Esta caso es considerado el más emblemáticos en los registros de la PDI y es uno de los 100 calificados como "históricos".

Delitos de este nivel no se olvidan y muchos quedan transformados en enigmas. De ahí la idea de la BH de sacudirles el polvo y organizarlos en una colección: "Los 100 crímenes más importantes del siglo XX en Chile".

La iniciativa está más bien orientada a un rescate patrimonial, pues cada uno de estos archivos representa los homicidios más crueles y terribles, muchos de ellos sin resolver o con enormes dudas de por medio.

Los equipos usados y rutinas de trabajo no eran las mismas de hace unos 50 años de lo que son ahora. Los vehículos en esos años se utilizaban para realizar detenciones. Todo lo demás se hacía a pie, en micro.

También, cabe resaltar que en lo científico, la identificación de huellas era básica, no existían las luces ultravioletas, el "poli light" que identifica restos de sangre o el sistema Ibis, un registro balístico y menos archivos computacionales.

En muchos casos no se llegó a un resolución y quedaron preescrito por la Justicia, donde además los autores de crímenes ya están muertos.

Sin embargo, la BH hará una excepción en el caso de El descuartizador de Quilicura, ocurrido en marzo de 1973. Un cartonero encontró unas bolsas con carne que llevó a su casa, su esposa hizo hasta una cazuela, pero nunca sospecharon que era carne humana.

Posteriormente, se sospecho que ese cuerpo correspondía a Mariano Salazar, un prestamista español. El caso se reabrirá  y los detectives con la tecnología actual intentarán resolver el misterio.