latercera.cl

2 de octubre de 2008

NACIONAL

Ctrl+Z: Chilenos en trabajos que nadie quiere

El semanario trae esta semana diez historias de chilenos que se desempeñan en oficios que nadie ve, pero indispensables cuando el momento lo amerita.

La Tercera.com


02/10/2008 - 09:48

La rutina diaria muchas veces ciega nuestra percepción del ambiente y simplemente no se ve el entorno que nos rodea ni la gente que se encuentra en él. Las noticias muestran un mundo globalizado donde los altos y bajos de países lejanos, a la larga son también los propios. La visión se concentra en lo macro, y olvidamos que lo micro también es parte del engranaje que permite el fluido movimiento del día a día.

El semanario Ctrl+Z se concentró en su nueva edición en aquellos Grandes Chilenos (en las pegas que nadie quiere), personas con trabajos de bajo perfil, pero indispensables, que velan por el bienestar desde el nacimiento, y cuidan el descanso, incluso mucho después de la muerte.

Diez son los chilenos que cuentan su experiencia en trabajos inusuales. Un vigilante del Cementerio General, una cobradora del peaje del aeropuerto, una camarera de motel, un conductor de Transantiago, una maquilladora de muertos, una auxiliar de enfermería, una podóloga, un recolector de basura, un hombre disfrazado para promociones y un hombre cartel.

Sus historias de vida son las de cualquier otra persona, pero su rutina es la que llama la atención. Gregorio Castro, vigilante del Cementerio General, es un hombre valiente, pues por más descreído que sea un individuo, caminar por las calles oscuras del cementerio, sin más luz que una linterna y una que otra estrella entre tanta contaminación, hace funcionar la imaginación hasta del más racional.

Hay trabajos que requieren mucha paciencia y otros un estómago muy resistente, esa es la experiencia de Lilibeth Jofré, cobradora del peaje del aeropuerto quien es técnicamente una de las primeras que recibe a las visitas internacionales, pero también la que se lleva lo enojos de los conductores a la hora del taco y Mary, una camarera de motel que tiene que lidiar con algunas muy malas costumbres de los asiduos a los “nidos de amor” de pocas horas.

El que se lleva una de las peores partes es el operador de un troncal del Transantiago, trabajo muchas veces ingrato que ha llevado a Ramón Valenzuela a recibir insultos, malos tratos e incluso, golpes.

En el reportaje central de esta semana de Ctrl+Z podrá conocer un poco más de la vida de estos personajes y otros más, que tienen en común ejercer oficios que requieren mucho sacrificio pero que, a su propia manera, los recompensan con grandes satisfacciones.