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6 de octubre de 2008

NACIONAL

Casa de joven asesinado en La Legua había sido baleada el sábado pasado

Carlos Cifuentes murió esta mañana tras ingresar a con una herida de bala en la cabeza y TEC abierto al Hospital Barros Luco. 

Patricio Salazar


06/10/2008 - 14:41

Carlos Eduardo Cifuentes Bustos

Carlos Eduardo Cifuentes Bustos

¡Se murió el Carlos!, gritó una familiar del joven baleado en la cabeza ayer en la tarde en la población La Legua cuando uno de sus parientes, que estaban en el Hospital Barros Luco, le dio la noticia: “Estos son traficantes, malditos (…) cabro de mierda, nadie hace nada”, decía entre llantos desconsolados.

La rabia de la mujer, quien no quiso identificarse por miedo, iba dirigida hacia el menor B.S.G.C (13) que fue detenido por carabineros tras el crimen y es sindicado como el autor material del homicidio: “¡Este es el tercer homicidio de este ‘pendejo’, ya había matado a un niño de la esquina!”, reveló.

Según vecinos de la población, B.S.G.C pertenece a la “Banda del Guatón Fabián” que se dedica al narcotráfico y que contratan sicarios para llevar a cabo “ajuste de cuentas” en la Legua. El menor vive con sus hermanas, ya que tanto sus padres y un hermano se encuentra en prisión en estos momentos. Además también estaría vinculado a la pandilla de “Los Cochinos”.

A través de datos entregados a La Tercera.com, se estableció que la víctima llegó a la Legua, desde La Florida, hace dos años, luego de comenzar una relación sentimental con una muchacha del sector a la que conoció en un discoteque.

En este tiempo, Carlos conversaba con B.S.G.C y con Misael Aviles, otro de los imputados por el homicidio, en términos cordiales. Sin embargo, tras saber del embarazo de su pareja, quien actualmente tiene dos meses, decidió alejarse de ellos y se fue de la Legua, lo que generó el conflicto.

El sábado pasado la mujer de la víctima iba en un vehículo hacia su casa cuando fue abordada por un grupo de delincuentes, entre los que estaba el menor, y le pusieron una pistola en la cabeza: “Yo apreté el acelerador y me siguieron. Agarraron a balazos la casa, la dejaron para la embarrada”, dice la pareja de Carlos.

El inmueble aún muestras los orificios de bala del ataque. De hecho, un cartucho todavía está incrustado en la pared de uno de los dormitorios donde en ese minuto había más gente, incluso menores de edad, quienes tuvieron que tirarse al suelo para salir ilesos.

“Yo voy a hacer lo imposible por vengarme de ellos, ellos no pueden matarlo como a un perro”, amenaza la menor de 17 años agregando que los sujetos “se creen dueños de la población y como mi pareja no era de allá trataron de sacarlo”.

EL CRIMEN
Tras este ataque, ayer en la tarde Carlos Cifuentes fue a una feria en La Legua para comprarle remedios a su pareja que presentaba molestias por su embarazo y que se encontraba visitando a su mamá. En ese mismo instante un grupo de hombres advertía a los vecinos que habría una balacera.

La víctima fue interceptada por B.S.G.C y dos hombres, que serían de la población El Volcán, identificados como “El Perro Juan” y “El Raspado”: “Lo tiraron, le pegaron y lo arrastraron hasta la calle Santa Catalina, después sentí unos balazos” dice una testigo del crimen.

Cuando la mujer llegó al lugar vio a Carlos en el suelo desangrándose. Intentó levantarlo, pero se cayó junto a él lesionándose los dedos. Momentos después carabineros detuvo al menor de 13 años con dos pistolas en sus manos, mientras que en el Hospital Barros Luco, Misael Aviles (18) era capturado tras ir al recito herido de bala en una de sus piernas.

FORMALIZACION
Tras ser dado de alta, “El Coyote”, como se conoce a Aviles en La Legua, fue formalizado por homicidio simple y quedó en prisión preventiva. Deberá permanecer en en la cárcel Santiago uno durante los 100 días que dura la investigación.

En la audiencia se estableció que el muchacho estaba arriba del techo de una casa al momento del asesinato de Carlos Cifuentes, lugar desde donde habría disparado en contra de la víctima.

Durante su detención le fueron incautadas dos pistolas marca Taurus 9 milímetros y tres cargadores. “El Coyote” tiene una condena a 30 horas de trabajo comunitario por porte ilegal de armas de fuego y una orden de prisión preventiva por un crimen cometido en San Bernardo.