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6 de noviembre de 2008

NACIONAL

Padre de joven asesinado: "Hay que impedir que la sangre de nuestros hijos se vierta en las calles"

Diversas personalidades asistieron a la misa en la Iglesia San Francisco de Sales, en donde se le dio el último adiós a Diego Schmidt-Hebbel Nehus.

Patricio Salazar


06/11/2008 - 14:07

Con un masivo adiós se despidieron los restos en la Iglesia San Francisco de Sales, del joven universitario Diego Schmidt-Hebbel Nehus (25) quien fue asesinado en Providencia, a la salida del departamento de su novia. Ahora, sus restos descansan en el cementerio Parque del Recuerdo de Huechuraba.

En la misa que comenzó a las 10:30 de la mañana, asistieron personalidades como Sebastián Piñera, Evelyn Matthei y el ministro del Interior, Edmundo Pérez Yoma.

El padre del joven, Klaus Schmidt-Hebbel, tuvo conmovedoras palabras para su hijo, destacando por sobre todo, la valentía que tuvo al no dejar pasar al atacante y defender a su novia, "dio su vida por salvar a su polola y defendió con su cuerpo la entrada de la casa de sus suegros", dijo.

Schmidt-Hebbel destacó la actitud de su hijo, citando palabras de Dalai Lama, "actuar pensando en los otros y sin beneficios propios”, asegurando que "este mundo sería el paraíso íntegramente en esta tierra si estas actitudes se repitieran".

Por otro lado, lanzó duras críticas en cuanto a la violencia en el país, sosteniendo que “estamos sumidos en una violencia homicida y apeló a las autoridades para “construir un Chile con políticas de inclusión social, que apunten a disminuir y castigar la violencia en el país”.

“Hay que aplicar mano dura que ayude a inhibir y castigar el mal de nuestra sociedad, hay que impedir que la sangre de nuestros hijos se vierta en las calles de Santiago y los hogares de Chile”, señaló emocionado  Klaus Schmidt-Hebbel.

Además, la polola de la víctima, Belén Molina, también otorgó palabras de despedida para su novio. "Eramos un pareja especial, de partida que el 'alto' anduviera con la 'bajita' nos daba personalidad", agregando que “Diego siempre sabía cómo transformar la rutina en algo agradable y divertido”.

Emocionada, Belén dijo a su novio, "me llamaste todas las mañanas para saber si había llegado bien, contigo siempre me sentí segura, si me dolía la 'güatita' me cuidabas en la noche y finalmente, me defendiste con tu vida".

El empresario y precandidato presidencial de la Alianza, Sebastián Piñera, dijo antes de iniciarse la misa "puedo sentir lo que siente un padre ante la muerte de un hijo en la flor de la vida (...) se tiene que combatir la delincuencia de otra forma, con mucha más fuerza, la gente tiene derecho a  vivir en paz y si el gobierno no garantiza este derecho está fallando a su deber y responsabilidad”.

Por otro lado, el ministro del Interior, Edmundo Pérez Yoma, señaló que el crimen es “un acto repudiable y espero que los jueces apliquen el máximo rigor de la ley y no me queda más que presentar mis condolencias a la familia”.

En tanto, el padre que presidió la misa, Felipe Berríos, dijo que “hay un culpable que la justicia ha encontrado y esperamos que ésta se aplique. Hay que construir una sociedad más justa y sin exclusión social para evitar este tipo de actos”.

Más tarde, ya en el cementerio Parque del Recuerdo, amigos tuvieron palabras de despedida para Diego, las que fueron agradecidas, cada una de ellas, por los padres del joven universitario.

La próxima semana, la víctima recibiría los títulos de su Magíster y carrera profesional. En la ceremonia, una compañera y amiga del trabajo de Diego relató incluso una anécdota, "él iba con calcetines de colores a trabajar y una vez le preguntamos por qué lo hacía, respondiendo que sólo era para hacernos reír".

Al terminar el entierro, el padre del joven agradeció la compañía de los presentes,"queridos amigos, gracias por acompañarnos y vayamos todos a nuestras casas dando gracias a esta vida que nos da tanto".

PRISIÓN PREVENTIVA PARA HOMICIDA
En prisión preventiva quedó el autor del horrendo crimen cometido en el día de ayer en Providencia, que dejó como víctima fatal al joven universitario Diego Schmidt-Hebbel.

José Ruz Rodríguez, de 44 años, quedó detenido al menos por los 90 días que dure la investigación del caso, ya que confesó el delito, explicando que su intención no era asesinar al joven, sino que sustraer especies de valor.