10 de mayo de 2008
El crudo estadounidense registró un nuevo récord, impulsado por las preocupaciones sobre los suministros ajustados de diésel.
El precio del petróleo anotó una alza de US$2,27 respecto al jueves, la finalizar en un nuevo récord de US$125,96 el barril en Nueva York, en una semana marcada por los valores máximos que también exhibieron los valores de la gasolina. La escalada alcista golpeó nuevamente a los principales mercados bursátiles en el mundo.
En los comienzos de la sesión, el barril de crudo estadounidense llegó a negociarse a US$ 126,20.
Esta escalada alcista ha generado temor en los principales centros bursátiles mundiales, originando caídas en sus principales índices
Hasta el momento los contratos de petróleo de referencia en Estados Unidos han cerrado todos los días de la semana en máximos históricos, al igual que el Brent y el de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP).
En todos los casos ha sido determinante la debilidad del dólar frente a otras divisas, ya que la moneda estadounidense es la utilizada para la compra de esta materia prima, aunque también han influido los temores a que tensiones geopolíticas generen problemas de suministro.
"No estoy particularmente sorprendido por la velocidad del avance del crudo. Hay muchos alcistas que esperan que los precios suban cuando nos estamos dirigiendo al verano (boreal)", dijo Tetsu Emori, gerente de fondos de Astmax Co Ltd de Tokio.
Los futuros de gasoil, el referencial para los contratos europeos de combustible para calefacción y diésel, subieron el viernes a un nuevo récord, impulsados por las preocupaciones sobre los suministros ajustados de diésel.
"Los persistentes temores geopolíticos y los altos precios del combustible para calefacción están ayudando al mercado, pero la velocidad del alza es muy rápida", afirmó Tatsuo Kakeyama, analista de Kanetsu Asset Management de Tokio.
El alza del crudo estadounidense ganó ímpetu luego de que las existencias de destilados en Estados Unidos, particularmente del diésel, cayeron.
El Gobierno estadounidense informó el miércoles que los inventarios domésticos de destilados, que incluyen combustible para calefacción y diésel, descendieron la semana pasada 100.000 barriles, a 105,7 millones de barriles, frente a los pronósticos de un aumento de 800.000 barriles.
La estrechez de los destilados fue destacada también luego de que Royal Dutch Shell dijo que cerrará su unidad de destilación de crudo más grande y dos unidades secundarias en su planta de Singapur el mes próximo para mantenimiento de rutina.
El avance implacable del petróleo ha centrado nuevamente la atención en la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), que ha resistido durante meses las demandas para que bombee más crudo para intentar enfriar los precios.
Una fuente de la Opep sostuvo que el grupo de exportadores podría considerar aumentar la producción antes de su próxima reunión programada para septiembre si los precios del crudo continúan subiendo.
"Si el precio sigue subiendo, la OPEP podría consultar sobre un aumento en la producción antes de su reunión en septiembre. En mi opinión, cualquier aumento debería ser mayor a 500.000 barriles por día para que tenga un impacto en el precio", dijo la fuente a Reuters.
El secretario general de la OPEP, Abdullah alBadri, dijo el jueves que los mercados petroleros mundiales tenían actualmente suficiente suministro, pero que la OPEP estaba dispuesta a bombear si fuera necesario para mantenerse a la par de la demanda.
MERCADOS ACCIONARIOS
El aumento del precio del crudo golpeó a las principales bolsas de Asia. Por ejemplo, la Bolsa de Tokio cayó hoy un 2% después de que los inversionistas se pusieran nerviosos tras las pesimistas previsiones de resultados de Toyota y la escalada del crudo.
A su vez, los mercados europeos también acusaron el golpe de los elevados precios del petróleo. El índice de acciones europeas líderes FTSEurofirst 300 descendíó un 1,3%. Si la tendencia se sostiene hasta el cierre, sería la mayor caída en una sola sesión desde mediados de marzo y arruinaría una racha de tres semanas en alza.
Wall Street se sumaba a la tendencia mundial y cayó 0,94%, debido también a los malos resultados de la aseguradora AIG durante el primer trimestre.
Agencias