13 de mayo de 2008
En su segundo Informe de Política Monetaria del año, estimó un PIB de entre 4 a 5% con sesgo a la baja y un IPC de 4,7%.

Foto: Nadia Pérez
En su segundo Informe de Política Monetaria (Ipom) del año y en línea con las expectativas del mercado, el Banco Central recortó sus proyecciones de crecimiento para 2008, estimando que el PIB se ubicará dentro de un rango de 4%-5%, con sesgo a la baja, desde un 4,5%-5,5% que proyectaba el primer documento de enero.
Y es que a juicio del Consejo del instituto emisor, el panorama macroeconómico ha sufrido cambios importantes desde el último Ipom a la fecha. "El escenario de crecimiento global se deterioró, la actividad económica acentuó la tendencia que mostró en la segunda parte de 2007 y el peso se apreció, tendencia que se ha revertido parcialmente en el último mes".
Similar pronóstico realizó la entidad presidida por José de Gregorio con respecto a las brechas de capacidad, con una demanda interna -que considera consumo e inversión- que continuó aumentando a tasas elevadas. Si bien la inversión se observó dinámica, el consumo se desaceleró. En este sentido, el ente rector proyectó que la demanda interna avanzará un 7,6%, lo que significa 1,5 punto más de lo que se preveía a principios de año (6,2%). Esto, liderado por la inversión, que alcanzaría un 12,8%. No obstante, el consumo moderaría su aumento a 5,4%, desde el 8,4% que se anticipaba en el primer mes del año.
"En el escenario más probable se prevé que la economía crecerá este año menos que en 2007 y que lo previsto en enero. Considerado, además, la evolución reciente y prevista del PIB de los sectores distintos de recursos naturales, se estima que las presiones inflacionarias asociadas a la brecha de capacidad son menores que las contempladas en enero", dijo el Central.
Asimismo, las inquietudes por el lado energético continúan, ya que "no puede descartarse que los efectos del mayor costo de la energía sean superiores a los estimados, impactando con mayor fuerza a la industria (principal sector productivo)".
INFLACIÓN
Al igual que a comienzos de año, en materia inflacionaria el Central insiste que en 2008 el IPC bajará el 5%, previendo que en diciembre alcanzará un 4,7%, desde el 4,5% que estimaba en enero. "Los precios internacionales de las materias primas y de los alimentos muestran nuevos incrementos. La inflación anual del IPC siguió aumentando en el primer trimestre, aunque algo más lento que lo esperado en enero y sin los inusuales incrementos observados en la segunda mitad del 2007". Con todo, el instituto emisor dijo que el nivel de precios retornaría al rango meta -de entre 2% y 4%- recién el segundo trimestre del próximo año. En este contexto, el Central considera que la tasa de interés continuará en 6,25%, reafirmando el sesgo neutro impreso en las dos últimas reuniones de política monetaria.
Frente al escenario internacional el Central sostuvo que los riesgos se encuentran están relacionados con las dudas sobre el impulso de la economía mundial. Así, previó que el mundo crecerá sólo 3,8%, lo que se justifica en "las deterioradas perspectivas para la economía de Estados Unidos y sus implicancias para el resto del orbe que se perciben a partir de los alcances de la crisis financiera".
No obstente, esto no tendría repercusiones en los términos de intercambio de Chile. Las exportaciones superarían los US$75.000 millones, mientras que las importaciones subirían fuertemente por sobre US$58.000 millones.
El buen panorama de los envíos se explica principalmente por el precio del cobre, el cual el ente rector ajustó al alza, desde los US$2,95 la libra previsto en enero, a US$3,5.
En tanto, respecto al valor del petróleo, la entidad sincero sus pronósticos, frente a la fuerte escalada de los últimos meses, ancticipando que durante el presente ejercicio llegará a un promedio de US$110 el barril.