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30 de junio de 2008

NEGOCIOS

Gobierno decide que primera etapa de subsidios a salarios bajos partirá con mujeres y jóvenes

El Ejecutivo planea esta primera fase guiado por las propuestas del Consejo de Equidad, esto es un modelo que combina un subsidio al salario de quienes ganan hasta $300.000.

Pamela Jimeno


29/06/2008 - 10:13

Dos veces por semana y hasta tres si la premura lo amerita. En el comedor del ministro de Hacienda, si el grupo es grande, o en una de las salas de reuniones del piso 12 de Teatinos 120, si es más acotado. Así trabaja desde mediados de mayo el comité interministerial a cargo de concretar las propuestas del Consejo de Equidad y que involucra a Mideplan, Hacienda, Trabajo, Economía y Sernam. La primera prueba de fuego del grupo será el envío al Congreso, a fines de julio, del proyecto con mejoras al seguro de cesantía y que planteará un cambio a las indemnizaciones.

Pero el examen más importante que rendirá es la elaboración del proyecto de subsidios a los salarios de los trabajadores más pobres del país, que recoge la propuesta más relevante de la Comisión Meller y que, si resulta, ubicaría a Chile como el primer país en la región en tener un modelo similar al de EE.UU. o Nueva Zelandia. Y aunque el comité revisa alternativas, ya tomó la primera definición: el subsidio partirá de manera gradual y los primeros beneficiados serán las mujeres y los jóvenes más pobres del país, adelantó a La Tercera la titular de Mideplan, Paula Quintana.

"Tal como la propuesta del Consejo, hemos decidido comenzar con las mujeres y los jóvenes para la primera etapa de la política de subsidios. Esta medida se inscribe dentro del sistema de protección social y tiene un carácter gradual, ajustado a las posibilidades como país, las posibilidades fiscales y las necesidades de quienes están en una mayor situación de vulnerabilidad. Mujeres y jóvenes son precisamente ese grupo", dijo Quintana, quien preside el comité de ministros.

El Consejo de Equidad propuso un modelo que combina un subsidio al salario de quienes ganan hasta $300.000 y que tienen empleo formal, más transferencias de $10.000 por cada hijo menor de 15 años, siempre que sean del 20% más pobre. El subsidio máximo es de 30% para los que ganan el salario mínimo y baja gradualmente a 0% para quienes ganan $299.999. Pero como se busca estimular la empleabilidad, se distribuye entre demanda y oferta: el trabajador recibiría dos tercios del subsidio (20%) y el empleador el resto (10%).

Así, por ejemplo, quien gana el salario mínimo bruto de $159.000 obtendría un subsidio de $31.800 (el 20% de su sueldo) y elevaría su salario final a $190.000. Su empleador, en tanto, recibiría del Fisco $15.900.
Quintana explicó que la propuesta del Ejecutivo no distará mucho de la Comisión Meller. La idea es lograr para las familias del 20% más pobres un ingreso de $200.000 a $250.000.

Uno de los supuestos tras esto es que aunque la actual línea de pobreza de $47.000 por persona subirá con la nueva medición que hará Mideplan, las familias pobres tienen de cuatro a 4,5 miembros. Eso implica un gasto mínimo grupal de $188.000 a $211.500.

Aunque se partirá con mujeres y jóvenes trabajadores, en el comité técnico precisaron que el resto de los beneficiarios se deberían sumar en un plazo no mayor a dos a cuatro años.

El proyecto se enviará al Congreso antes de diciembre.


DECISIONES POLITICAS
También se han tomado decisiones de orden político. La primera es que se presentará un único proyecto con subsidios y transferencias, donde no se privilegiará una opción por sobre la otra, precisó el secretario técnico del comité, el asesor de la Dirección de Presupuestos, Enrique Paris.

"Hay que ir midiendo el efecto en las familias y cómo funcionará en relación al resto de la políticas sociales, pero también evaluar su impacto desde el gasto público", dijo.

La Comisión Meller situó el costo de su propuesta entre US$500 millones a US$850 millones, cifrándolo en una media de 0,7% del PIB. En el gobierno estiman un número similar.

Pero también se han tomado otras decisiones, como haber invitado a la CUT a participar del comité, afirmó su presidente, Arturo Martínez. "En el acuerdo sobre salario mínimo el ministro de Hacienda se comprometió a que vamos a trabajar en conjunto con el comité interministerial. Estamos preparando material para exponerlo en unas semanas", aseguró.


NUMEROS EN JUEGO

La principal razón para partir con los subsidios a mujeres y jóvenes pobres es que "ahí se identificaron los grupos de mayor vulnerabilidad y se detectó una relación directa con las dificultades que enfrentan para ingresar al mundo del trabajo, superar su situación de pobreza y mantenerse fuera de ella", dijo Quintana.

Esto se explica por tres razones: Primero, la participación laboral femenina es la más baja de América Latina: un 40% de las mujeres trabaja, y en el caso de las del 10% más pobre llega a 20%. Además, del 20% más pobre que trabajan menos de la mitad lo hace en empleos formales.

 Segundo, la participación de los jóvenes también es baja y llega a 13,7% en el tramo de 15-24 años. Pero como la ley permite pagarles un salario mínimo menor al legal, son una fracción menor entre quienes ganan el sueldo mínimo y que recibirían el mayor subsidio. Según la Encuesta Casen 2006, el 31% de los jóvenes entre 15 y 24 años gana hasta un salario mínimo al mes y el 28% gana menos que eso.

Hay un tercer argumento, según Quintana: "En las familias que logran tener un segundo ingreso en el hogar la probabilidad de salir de la pobreza y mantenerse fuera de ella es mayor. Y el segundo ingreso en su mayoría está dado por las mujeres y los jóvenes".

Según la Casen 2006, 122 mil jóvenes de 15 a 29 años están en el 20% más pobre y 277 mil mujeres ocupadas pertenecen al mismo segmento. Así, en total, cerca de 400 mil personas podrían beneficiarse de esta reforma.

El Consejo estima que el grueso de su propuesta reduciría la pobreza a menos de 10% en dos a tres años, desde el actual 13,7%.

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