7 de julio de 2008
El economista de la Ucla, Sebastián Edwards, dice que si no hay una contención del Fisco en el presupuesto de 2009, podríamos pensar incluso en tipos de interés como los de Brasil, sobre el 12%.
Como una ráfaga pasó esta semana Sebastián Edwards por Chile. Venía de Argentina, donde lanzó su novela "El misterio de las Tanias" y aterrizó dos días en Santiago para participar en un seminario organizado por Moneda Asset. Pero pese a lo escaso del tiempo, entró de lleno en la discusión económica interna, alertando sobre el peligro que encierra el actual escenario inflacionario y la necesidad de que la política fiscal apoye la labor del Banco Central en este trance.
Tampoco obvió una mirada más de largo plazo, y ahí su crítica es para la Presidenta de la República y la reticencia que ésta muestra respecto del modelo de libre mercado, lo que, a su juicio, ha impedido avanzar en reformas importantes.
¿Tras el elevado IPC de junio, cuánto más debiera seguir subiendo la tasa el Banco Central?
Las cifras de junio fueron francamente preocupantes. Nos dejan al borde del abismo que es la inflación de dos dígitos, nivel al cual el "desanclaje" de la inflación empieza a generalizarse. Ello sugiere que un aumento de 50 puntos básicos en la reunión de este jueves es lo más recomendable. Esto llevaría la tasa a 7,25%. Algunos pueden pensar que es excesivamente alta, pero no es así. Es menor que las de Nueva Zelanda, Colombia, Brasil y México, todos con inflación más baja que la nuestra. En general, las tasas de política monetaria deben ser positivas en términos reales.
¿Por qué una inflación de 10% es el abismo?
Es el "abismo" porque la inflación de dos dígitos cruza una barrera sicológica y empieza a generarse una dinámica perversa, una espiral inflacionaria. Los contratos empiezan a revisarse y los salarios a ajustarse, generando nuevas presiones sobre los precios. Chile es un país donde aún existe un enorme grado de indexación, lo que hace que pasar la barrera del 10% sea aún más peligroso.
¿Eso quiere decir que la autoridad debe hacer todos sus esfuerzos por evitar ese nivel?
Debe evitarlo a como dé lugar. A este nivel la política antiinflacionaria debe ser consistente y coordinada, y constar de tres elementos: un elemento monetario, que se traduce en reducir la liquidez vía mayores tasas, un componente fiscal consistente en un gasto prudente y un elemento salarial que evite excesos que sólo llevan a mayor presión inflacionaria.
EL DESAFÍO VELASCO
En ese sentido, usted planteó que el gasto público en 2009 no debería crecer más que el PIB, entre 4% y 4,5%. ¿Lo ve viable políticamente en año de elecciones?
Los grandes líderes son aquellos que hacen las cosas que son difíciles políticamente, pero que van en beneficio del país. El ministro Velasco ha sido y seguirá siendo un elemento de confianza en lo que a política fiscal se refiere. Lo que digo está más bien dirigido a los políticos que presionan por expandir el gasto fiscal más de lo necesario. No estamos hablando de que el gasto fiscal no crezca. Es muy importante no dejarse confundir por la demagogia, al decir que 4,5% es la mitad de 9%. Eso no significa que vaya a haber una caída; significa que igual va a haber un aumento muy importante, pero no tan cuantioso como el último año.
¿Cuál es el riesgo si no se modera el gasto público en 2009?
Con una política fiscal excesivamente expansiva en 2009, la política monetaria tendría que ser más restrictiva, lo que significaría tasas aún más altas. Si el gasto aumenta a un ritmo excesivo, el Banco Central se verá obligado a subir las tasas mucho más rápidamente. En ese escenario podríamos incluso pensar en tasas como las de Brasil, por encima del 12%. Eso sería muy contraproducente para el país. Pero tengo plena confianza que el ministro Velasco y el Banco Central se van a coordinar y van a hacer lo adecuado. En ese sentido hay que apoyar al ministro frente a los embates políticos de todos lados.
¿Basta que el gasto público esté financiado en el largo plazo para que no presione a la economía?
Eso es incorrecto. Se deben considerar otros factores. El factor nuevo hoy día es que la inflación ya supera el 9%. En ese sentido, hay que actuar con juicio, más allá de ser un esclavo de la regla. Lo que necesitamos son autoridades económicas juiciosas e inteligentes, y esa es la gran garantía que nos da el ministro Velasco.
En ese contexto, ¿cuán afectado se verá el crecimiento del país?
Va a haber algún desmedro, pero no hay que olvidarse que por la falta de modernizaciones y de una productividad muy modesta este crecimiento ya venía bastante bajo desde antes (ver secundaria). Creo que este año no vamos a llegar a 4% (de expansión), y en 2009 entre 4,1% y 4,2%.
Y la inflación cuando volvería a la meta de 3%
En general, éste es un proceso lento. Lo importante es que el Banco Central no quede desfasado y que actúe con resolución y claridad. Me parece improbable que volvamos a la meta antes del 2010.