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12 de noviembre de 2008

NEGOCIOS

Hungría admite que ayuda del FMI ha permitido evitar la eventual quiebra

El primer ministro húngaro, Ferenc Gyurcsany, dijo que "había que actuar rápidamente para tranquilizar a los mercados" y justificar el préstamo del organismo.

EFE


12/11/2008 - 09:26

El primer ministro húngaro, Ferenc Gyurcsany, admitió que la ayuda del Fondo Monetario Internacional (FMI) ha permitido evitar "una quiebra hipotética" de su país, que además de por la crisis financiera estaba amenazado por haber cometido "cuatro errores fundamentales".

Gyurcsany subrayó, en una entrevista publicada hoy por "Le Monde", que "había que actuar rápidamente para tranquilizar a los mercados", para justificar el préstamo de 20.000 millones de euros otorgado por el FMI, la Unión Europea y el Banco Mundial.

Consideró que la acción del FMI "era preventiva, no curativa. El solo anuncio de que se nos había otorgado una línea de créditos, permitió al forinto (la moneda nacional húngara) volver a su cambio normal", es decir, 260 unidades por euro.

Reconoció que su país podría haberse visto abocado a la quiebra "si el mercado de títulos del Estado se hubiera congelado completamente, si la inflación hubiera subido una veintena de puntos y si se hubiera tenido que dedicar los ingresos del Estado a pagar la deuda en lugar de a las pensiones, lo que habría provocado una catástrofe social y financiera".

Sobre las causas de esa situación, dijo: "Cometimos cuatro errores fundamentales", el primero "no haber sabido alentar el ahorro" a causa de una política que incitaba a gastar y el segundo que los tres ejecutivos que se sucedieron entre 2000 y 2006 "gastaron en exceso" e incrementaron el déficit público, algo por lo que él asumió la responsabilidad de 18 meses de gobierno.

Los otros fueron "la insuficiencia de las reformas, que la oposición se las ingenió para matar siempre" y el endeudamiento de particulares y empresas en divisas, aunque este fenómeno "es observable en toda la región" y no sólo en Hungría, matizó el primer ministro socialista.

De cara al futuro, reiteró que "es indispensable reducir el déficit y lanzar reformas, máxime porque la crisis afianza la necesidad de entrar rápidamente en la zona euro" y aseguró que no va a "sacrificar el bien del país por una popularidad a corto plazo".

Gyurcsany avanzó que el déficit presupuestario, que llegó a acercarse al 10% del Producto Interior Bruto (PIB), este año bajará al 3,2%.