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16 de noviembre de 2008

NEGOCIOS

Expertos calculan que tarifas subirán de no hacer centrales de HidroAysén

Según analistas, una suspensión o incluso un atraso considerable podría implicar alzas de hasta 30% en los precios eléctricos (de nudo).

Valeria Ibarra Maldonado


15/11/2008 - 09:49

Chile necesita más electricidad. Cada año el sistema requiere 500 megawatts (MW) extras para poder abastecer a los hogares, los comercios y las empresas. Por eso, si las cinco centrales de HidroAysén, de 2.750 MW y US$4.000 millones de inversión, se postergan o no se hacen, en su reemplazo habrán centrales que cubrirán las necesidades energéticas del país, pero a un precio mayor, que  provocará alzas en la tarifa del consumidor, afirman consultores del sector.

Ramón Galaz, de Valgesta, estimó en 2007 que HydroAysén ayudaba a bajar el costo marginal del sistema en 11,48%. Si estas centrales no existieran, el país debería enfrentar un pago adicional de unos US$232 millones, por año, para la operación del sistema eléctrico. Si bien hoy esa conclusión sigue válida, los números varían, ya que los supuestos de los cálculos han cambiado, apunta Galaz.
Gabriel Bitrán, de Bitrán & Asociados, dice que en los cálculos tarifarios se asume que el megaproyecto se construirá. Así, una suspensión o incluso un atraso considerable podría implicar alzas de hasta 30% en los precios eléctricos (de nudo). "Los proyectos demandan su tiempo para comprar equipos, obtener financiamiento y construir la planta. Si HidroAysén no se hace y eso se decide ahora, hay tiempo para buscar su reemplazo. Pero si la decisión se toma después, los costos serían más altos", argumenta.

Francisco Aguirre, de Electroconsultores, coincide en que las plantas de Aysén bajarán las tarifas. "Las hidroeléctricas son las de menores costos y desplazan a las centrales más caras, como las de gas natural licuado (GNL) y carbón", sostiene. Su efecto es mayor debido a su envergadura. "Es difícil reemplazar a ese costo 2.750 MW, sobre todo porque debemos duplicar la actual capacidad del sistema hacia el 2020 y agregar 10.000 "megas" nuevos", asevera.

Viviane Blanlot, ex ministra y ex secretaria ejecutiva de la Comisión Nacional de Energía (CNE), explica que hay un efecto claro en la tarifa, porque no hacer HidroAysén implica que entran plantas a diésel, carbón o GNL, todas más onerosas. ¿Cuánto impacta? "No sabemos, porque, entre otras cosas, hay que saber en qué precio se estabiliza el petróleo", afirma.

Ramón Galaz prevé que de aquí al 2013-2014 los precios de la energía van a bajar, porque dejarán de operar turbinas a diésel y entrarán más hidroeléctricas chicas y carboneras. Como referencia, los precios del mercado están hoy entre US$120 y US$140 por MW, y deberían bajar a unos US$60 en cinco o seis años más. "Sobre ese precio HidroAysén tiene un efecto a la baja en las tarifas, por lo tanto, serían más bajas aún", asegura.

Hugh Rudnick, académico de la UC, discrepa sobre el nivel de las tarifas. Explica que los costos del sistema son costos marginalistas, es decir, no los define la hidroelectricidad, sino que la unidad más cara que produce energía. Hoy los costos del sistema los marcan las plantas a diésel y en los próximos años las que operarán con carbón. "HidroAysén no hace bajar las tarifas, pero sí reduce la contaminación y nos da más estabilidad en la generación", dice.