4 de mayo de 2008
El crudo estadounidense avanzó un 3%, casi US$4 en una jornada marcada por datos positivos en la economía de EE.UU. y tensión en medio oriente.

Petróleo cerró en US$116,32 luego de tres jornadas a la baja
El petróleo trepó más de un 3%, para operar por encima de los US$116 el barril, luego que datos sobre el sector laboral de Estados Unidos fueron mejores a lo esperado y aliviaron los temores en torno a la salud de la economía de es país.
El crudo estadounidense avanzó US$3,8, a US$116,32 el barril, tras haber subido a un máximo interdiario de US$116,49.
El rebote se produjo luego de tres jornadas con pérdidas ante la inquietud que el debilitamiento económico de Estados Unidos siga afectando el crecimiento de la demanda petrolera mundial.
Los empleadores de Estados Unidos recortaron menos puestos de trabajo en abril de lo que se temía, y la tasa de desempleo mejoró imprevistamente. Este hecho generó expectativa de una desaceleración económica menor cuando entra el segundo trimestre.
Otro factor fue el alza, mayor a la esperada, de un 1,4% en sus pedidos a las fábricas en marzo, lo que elevó la perspectiva positiva del mercado.
"Estas cifras aún sugieren una leve recesión, pero tal vez alivien los temores a que se registre una desaceleración profunda o prolongada, por lo que darán soporte al mercado petrolero", dijo Mike Wittner de Societe Generale.
Durante la mañana, los futuros del crudo fueron apuntalados por nuevos enfrentamientos entre Turquía y rebeldes kurdos del norte de Irak.
Aviones turcos lanzaron durante la noche intensos ataques aéreos en contra de objetivos rebeldes, en la más reciente de una serie de incursiones.
Las interrupciones en la producción de Nigeria y el impacto de una huelga en la refinería escocesa de Grangemouth, que paralizó temporalmente el bombeo de 700.000 barriles por día en el Mar del Norte, también prestaron soporte al mercado.
Exxon Mobil Corp comenzó a reanudar la producción de 800.000 barriles por día en Nigeria, país miembro de la OPEP, tras haber alcanzado en la víspera un acuerdo con sus trabajadores para poner fin a una huelga.
Reuters